«Recuerdo una anécdota, hace muchos años, cuando el periódico para el que trabajaba me encargó hacer un reportaje sobre un señor que estaba empeñado en fundirse sus magros ahorros en localizar un yacimiento de petróleo en un prado de un pueblo del interior de… de una provincia cualquiera, qué más da. Era la comidilla del pueblo, el alimento de todos los chascarrillos. Allá que me fui con un fotógrafo, y encontramos una zanja de unos cuarenta por sesenta metros, recién excavada, con otros ocho o diez metros de profundidad, en pos de un supuesto oro negro que no aparecía por ningún lado. Al lado descansaba la maquinaria pesada que se estaba empleando en la exploración. No había ni un alma. No dimos tampoco con el aprendiz de jeque árabe, pero tras varias pesquisas con sus vecinos, nos quedó claro que el señor aquel era un pobre hombre que posiblemente estaba mal de la cabeza y que publicar cualquier cosa sobre su ocurrencia supondría exponerle a un ensañamiento público que le haría más daño que otra cosa. Así se lo expliqué a mi redactor jefe, que entendió los argumentos y dio carpetazo al asunto. Eran otros tiempos. Ahora habría sido carne de amarillo magazine televisivo.»
Archivo mensual: septiembre 2010
Explicasiones tontas
«No le perdono el sufrimiento que me ha causado durante tantos años. Me abandonó hace tanto tiempo, y a mí me daba igual, tranquila me quedé; pero el daño que ha causado a mis hijos, que todos los días cuando eran pequeños preguntaban por él, por su papito, sin saber si seguía vivo o muerto, si continuaría en Madrid o se habría retornado a Quito… eso no tiene perdón de dios. Cuánto sufrimiento acumulado, qué mala bestia. Y de repente aparece así, no más, como un espectro, como si no hubiera pasado nada, de la noche a la mañana. Silbando una de sus tontas canciones y todo, qué tal, qué guapa sigues, qué guapos están. Encima me viene ahora con explicasiones tontas. Se olvidó de sus hijos, y sus hijos se han olvidado de él para siempre; le han pagado con su misma moneda. A tomar por culo.»
Hipocresía y lucro indecente
Numerosos periódicos considerados serios de nuestro país, cabeceras de referencia incluso, no incluyen anuncios de -por ejemplo- traficantes de armas. Y, en cambio, no tienen problema a la hora de publicar páginas y páginas de anuncios de un tráfico que genera un lucro no menos indecente: la prostitución. Pocos medios hay que se hayan negado a hacer negocio con semejante negocio (Público, La Razón, Avui…), mientras que el resto no le hacen ascos a un dinero procedente de la explotación más asquerosa de la mujer. ¿Harán caso del acuerdo unánime que todas las fuerzas políticas alcanzaron este pasado martes en el Congreso para eliminar esta publicidad? Está por ver (falta, además, que el Gobierno concrete una propuesta definitiva, previo informe del Consejo de Estado). Eso sí, estos mismos medios, tan serios ellos, son los mismos que luego publican larguísimos reportajes de denuncia de redes de prostitución, que conviven, unas pocas páginas más adelante, con los anuncios mencionados. A esto se le llama hipocresía. Y cambiando de tema, pero sin salir de las procelosas aguas informativas: son también muchos los medios que publican estos días amplios reportajes sobre la precariedad laboral y la dura situación del mercado de trabajo en estos tiempos de crisis, con editoriales en grandes letras mayúsculas, pero que luego tienen a su trabajadores y trabajadoras sometidos a unas condiciones laborales propias de una plantación algodonera de Alabama en el siglo XIX. A esto también se le llama hipocresía.
Noticias positivas
Noticias positivas procedentes del Congreso, que es de lo que se trata. La Cámara aprobó este miércoles instar al Gobierno a que realice las modificaciones legales pertinentes para que, cuando una pareja tenga un hijo con cáncer u otra enfermedad grave, uno de los padres pueda solicitar la baja laboral. Actualmente las ayudas a los padres en esta situación son escasas y muchos progenitores no saben qué hacer cuando han agotado el tiempo de vacaciones o los días de asuntos propios para atender a sus hijos en estas situaciones extremas. Esta fue una iniciativa de CiU. Y otra buena idea que recibió luz verde también este miércoles, esta del PSOE: instar al Gobierno a iniciar, en el plazo más breve posible, la reforma de la Ley de Reproducción Humana Asistida para garantizar, de manera explícita, el derecho de las parejas de lesbianas casadas a la donación de óvulos, eliminando los impedimentos que muchas parejas de lesbianas casadas se encuentran a la hora de poder donar sus óvulos a sus parejas en los procesos de reproducción asistida. Son formas de ampliar el horizonte de derechos civiles y de hacer la vida más fácil, que deberían ser los objetivos de cualquier política.
Cono invertido
«La noche de autos me despertó tal tormenta, doctora, que pensé que los rayos y los truenos que caían anunciaban el advenimiento del anticristo, o la formación de un nuevo mundo, un Big Bang bestial, o la temporada de rebajas otoñoinvierno de los grandes almacenes que están al otro lado del PAU. Salté de la cama y llegué a tiempo de cerrar las contraventanas, antes de que los alféizares reventaran de agua. La lluvia no llegó a calarme la piel, y eso que tuve que atravesar a todo correr el jardín, hasta llegar al invernadero y comprobar con sorpresa que el techo de cristal había saltado en mil pedazos y el agua estaba arruinando los rododendros (¿se escribe así?). Y luego noté el dolorcillo. Me apalpé la cabeza y vi que me estaba saliendo un cono invertido, con un vértice que apuntaba hacia dios, o sea, hacia dentro de mi cuerpo, porque siempre he sido panteísta y he creído que hay un dios en el interior de todas las cosas. Regresé a la cama y me dormí, confiado en que todo había sido un mal sueño. Pero al sonar el despertador a las 06:00 am, lo primero que hice fue tocarme la cabeza, para comprobar, con alegría incluso, que el cono invertido apuntando a dios, o sea, hacia mi interior, seguía allí arriba. Desde entonces uso este almacén para llevar los emparedados del mediodía a la oficina; total, ya que mi cabeza no me nutre de demasiadas ideas para el alma, al menos que me sirva de sustento nutricio para el cuerpo. ¿Quiere un bocata, doctora?»
Hasta siempre, Labordeta
Qué difícil es encarnar tantas voces y hacerlas todas bien, sin caer en el artificio, ni en la impostura, sabiendo a la vez que encarnas las voces de esperanza y libertad de tantas gentes. Pero así fue la vida del aragonés José Antonio Labordeta, fallecido este fin de semana como consecuencia de un cáncer (la larga enfermedad que dicen algunos medios cuando hablan de algún ilustre muerto por un tumor; ¿por qué se sigue empleando un eufemismo tan estúpido, que enmascara una dolencia tan común desde un punto de vista estadístico?). El Labordeta cantautor, escritor, parlamentario, presentador de televisión, con su voz profunda, auténtica y de izquierdas, el hombre bueno que se hizo un hueco en el corazón de los españoles. El tipo entrañable que nos metió en su mochila para darnos otra visión de la piel de toro, y que ganó la simpatía de la mayoría cuando cantaba las verdades del barquero en un Parlamento tan dado al teatrillo. Una anécdota: cuando era más joven, llegó a darle a clase a Federico Jiménez Losantos, en Teruel; ¿como sobreviviría a aquella experiencia? Hasta siempre, Labordeta.
Mala pata, Pata Negra
No parece buena cosa que a estas alturas de la historia, con todo lo escrito en las páginas negras del recorrido humano, se estigmaticen etnias o pueblos que de por sí vienen siendo perseguidos a lo largo de los tiempos. Las expulsiones de Francia de los gitanos rumanos, que están siendo investigadas por la Comisión Europea, desprenden un intolerable tufillo cuyo olor llega hasta esta España tan especializada en procedimientos semejantes (desde los masivos de judíos y moriscos, hace unos siglos, al más reciente aplicado por el ex presidente Aznar de “teníamos un problema y lo hemos solucionado” -vuelos con subsaharianos deportados y narcotizados para que no molestaran-). Si alguien delinque, sea gitano rumano o extremeño cacereño, justicia y aplicación de la ley, pero de ahí a meterlos a tod@s en el mismo saco media una distancia considerable que alienta prejucios, discriminaciones y … uso electoralista de un asunto tan delicado: la lideresa del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho se dio un paseo ayer por Badalona en compañía de una eurodiputada gala de Sarkozy, para comprobar los supuestos problemas causados por gitanos rumanos, anunciando que hará campaña con este asunto, meneando el espantajo inmigración=delincuencia, para ver si en la buchaca le caen algunos votos el próximo 28 de noviembre. Mala cosa, mala pata; me quedo con Pata Negra, el legendario grupo de los hermanos Amador, gitanos, que antes habían creado Veneno con Kiko Veneno, otro gitano más (que acaba de estrenar disco, por cierto, Dice la gente).













