RSS

Memoria de los afectos

19 abr
Castilla

Castilla

Volví al lugar en el que pasé muchos veranos de mi infancia. Recorriendo lugares familiares, me di cuenta de cómo cambia la percepción de las cosas con el transcurso del tiempo. Aquella casa que imaginaba tan grande y lustrosa, es mucho más modesta ahora que la veo, y está en la esquina de una calle que es diminuta en comparación con el recuerdo que guardaba de ella. Una laguna que en mis sueños surgía como una gran cristalera de agua en medio de un campo verde de Castilla aparece ahora como una reducida charca sombreada con unos pocos álamos. Pero hay memorias, en cambio, que con el tiempo se engrandecen: los afectos, el recuerdo de la mano de mi madre agarrando la mía cuando nos llevaba a recorrer su pueblo, a buscar níscalos y manzanilla, según la temporada, por los pinares cercanos en los que ella también jugaba cuando fue cría… Todo el amor que nos dio… La memoria del afecto no dejará nunca de crecer.

 
Deja un comentario

Publicado por en 19 abril 2011 en Historias reales

 

Etiquetas: , , , , ,

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: