Al-Mulk

Medina Azahara
Medina Azahara

En las ruinas de la arrasada ciudad medieval palaciega árabe de Medina Azahara, levantada en el siglo X al lado de Córdoba, se han hallado numerosos restos de cerámica que presentan una inscripción: «Al-Mulk» (el poder), que pueden verse en su museo anexo. No he buscado demasiadas interpretaciones del porqué de esa leyenda, pero llama la atención la abundancia de estos restos: los especialistas dicen que es uno de los 99 nombres que puede adoptar Alá. A mí, sin base alguna, me da por pensar que quizá tenga que ver con la reafirmación y la proclamación de la soberanía del califato omeya de Córdoba, el reino que deslumbró a Occidente. Sabe Dios. Los omeyas que fundaron este próspero estado hispanoárabe, cabeza de Al Andalus, procedían de Damasco, la capital de lo que hoy es Siria, en la que en la actualidad el poder encarnado por Bachar el Asad se resiste a decir adiós y prefiere hacer saltar por los aires las frágiles vidas de cerámica de sus conciudadan@s que piden democracia y libertad. Ojalá que fuera él quien se marchara al museo, pero al museo de los horrores, junto con el resto de déspotas que han gobernado en los estados de la cuenca del Mediterráneo.

Presidente Zapatero

Zapatero, este sábado
Rodríguez Zapatero

La gobernación de un país es un complejo ejercicio de luces y sombras que a nadie deja contento, ni al que lo ejerce, supongo -por la obligación de conjugar anhelos y realidades-, ni a los que reciben las consecuencias de las decisiones. No es hasta dentro de un tiempo cuando la historia con mayúscula puede hacer un juicio objetivo, alejado del ruido que ahoga el análisis más sosegado. La obra del otro presidente socialista de la democracia, Felipe González, con sus errores y sus aciertos, ha pasado ya a los libros del cole: la incorporación de España a Europa, la modernización del país, la universalización de la educación y la sanidad, la consolidación de la democracia, el sometimiento del Ejército al poder civil… Y lo mismo ocurrirá con los capítulos escritos, también con sus errores y sus aciertos, por el segundo presidente socialista de nuestra joven democracia, José Luis Rodríguez Zapatero: su lucha por la ampliación de las libertades civiles, su defensa de las mujeres y de las minorías, la creación de leyes que consagran nuevos derechos sociales, como la dependencia, la segunda modernización del país, la búsqueda del diálogo y del acuerdo como claves de su acción política, las duras medidas que ha tenido que tomar para lidiar con el morlaco de la crisis global… Es un día triste, por mucho que digan lo contrario, para tod@s los que, a lo largo de todos estos años, han tenido como únicos argumentos el vómito y la mala baba contra un presidente legítimo al que la derecha cainita no dio ni un día de tregua desde su primera victoria en 2004: triste, porque, con el anuncio de su marcha, pronto van a perder una de sus dianas favoritas. Decenas de representantes del sector más ultra de esta caverna rancia fueron a manifestarse esta misma mañana con su talante facineroso a la puerta de la sede central del PSOE, en la calle de Ferraz, que acogía la celebración del Comité Federal. Fueron a dejar un poco del estiércol neofascista en el que han estado hozando durante todos estos años. Que sepan que, aunque se vaya Zapatero, van a seguir teniendo enfrente a muchas gentes que seguimos defendiendo los valores de la izquierda, los valores de la libertad, de la fraternidad, de la igualdad, como mejor aliento para el progreso de la sociedad.

Firma contra el abuso sexual infantil

Fundación VB
Fundació VB

Una entidad catalana, la Fundació Vicky Bernadet, está recogiendo firmas para el manifiesto Abuso sexual infantil: un problema social. Esta fundación, como ella misma explica, trabaja desde 1997 «en la atención, prevención y sensibilización del abuso sexual infantil intrafamiliar y del entorno de confianza del niñ@. Durante estos años hemos topado a menudo con la incredulidad, el rechazo y la falta de apoyo tanto a nivel social como de algunas instituciones, minimizando así la incidencia del abuso y discriminándolo en relación a otras problemáticas». Hay datos estremecedores, que reflejan lo que hay debajo de la costra de nuestra sociedad en cuanto se raspa un poco la mugre: «Los estudios realizados en España y en otros países de la Unión Europea, EEUU y Canadá, estiman que un 23-25% de las niñas y un 10-15% de los niños sufren abusos sexuales antes de los 17 años. Se trata generalmente de abusos cometidos por un familiar o alguien del entorno de confianza del niño». Los firmantes queremos que se adopten compromisos reales «para que el abuso sexual infantil sea considerado un problema social, sea tratado como tal y se trabaje para encontrar soluciones efectivas». El manifiesto puede firmarse aquí.