016

Tarjeta roja
Tarjeta roja

Esto es intolerable y no puede seguir. En lo que va de año, han fallecido a manos de sus «parejas» o ex «parejas» 32 mujeres en España, una cifra muy alarmante, víctimas de la violencia de género, víctimas del machismo criminal. Y lo más preocupante: apenas había denuncias previas (sólo cinco de las 32 mujeres asesinadas habían denunciado a su agresor, y de hecho una retiró la denuncia) y más de la mitad (el 64,5%) seguían conviviendo con su «pareja». Sólo tres habían reclamado medidas de protección. Otro dato preocupante: el alto porcentaje de víctimas de origen extranjero (12 de 32), lo que pone de manifiesto la necesidad de trabajar con este sector de la población. Parar esta sangría interminable depende de tod@s, y cualquier persona tiene un teléfono a su disposición las 24 horas al día, 365 días al año, el 016, teléfono contra el maltrato, para denunciar la situación. Lo del entrecomillado de «pareja» del arranque de este artículo viene a cuento de que no hay que ponerles comillas a estos asesinos, hay que mostrarles una buena tarjeta roja como la de la campaña del Ministerio de Igualdad, ponerles unos buenos grilletes y que todo el peso de la ley caiga sobre ellos, y seguir trabajando en la prevención de esta lacra, para cuya erradicación sigue siendo fundamental la educación en igualdad.

Hollando caminos

Banderas UE-España
Bandera UE-España

Con frecuencia creemos ser pioneros hollando caminos que en realidad otr@s abrieron antes que nosotros. En algunos casos lo llaman adanismo: «Hábito de comenzar una actividad cualquiera como si nadie la hubiera ejercitado anteriormente» (DRAE), por Adán, el primer poblador de la Tierra creado por Dios para judíos, cristianos y musulmanes.  Por ignorancia o soberbia pensamos que somos los primeros en algo, y resulta que no estamos sino pisando las huellas que otros dejaron, o quitando el polvo al camino que otros transitaron con resultados dispares. Pero hay ocasiones en las cuales sí transitamos por caminos nunca hollados: hace veinticinco años, por ejemplo, España dio un paso de gigante con su adhesión a lo que hoy es la Unión Europea, después de tantos siglos de vivir, en la práctica, casi de espaldas a nuestro continente. Hace 25 años que las estrellas de la bandera europea comenzaron a circular por nuestras arterias, y sus efectos beneficiosos comenzaron a dejarse sentir sobre todo el organismo nacional, trayendo para España un desarrollo vertiginoso, hasta entonces desconocido, transformando nuestros caminos empedrados en flamantes autovías de última generación. En la defensa y la salvaguarda de Europa, el espacio de desarollo económico y social más justo del mundo -con todas sus deficiencias, por supuesto-, está nuestra senda, nuestro camino y nuestro futuro.

No se trague el SAPo

SAPo
SAPo

Escribió anteayer la columnista Rosa Montero, en la contraportada de El País, un interesante y angustioso artículo sobre el supuesto Síndrome de Alienación Parental (SAP), una cosa -porque no se puede definir de otra manera- que se inventó en 1985 un psiquiatra norteamericano apellidado Gardner y que le está jodiendo la vida a muchas madres del mundo, y también de nuestro país. Explica Rosa Montero que «según Gardner, si un niño dice que su padre ha abusado de él, siempre es por el SAP, o sea, porque la madre, tan perversa ella, le ha comido el coco. Este síndrome demencial ha sido universalmente desautorizado por la comunidad científica. Por ejemplo, no ha sido aceptado por la OMS ni por la Asociación Americana de Psiquiatría, y la Asociación Española de Neuropsiquiatría ha denunciado su falsedad. Pues bien, pese a todas estas evidencias, el SAP se está utilizando en los tribunales españoles para neutralizar las denuncias de los niños, psiquiatrizar a las madres y entregar a los pequeños a sus violadores. Porque estamos hablando del incesto, y de lo que le cuesta a la sociedad reconocerlo, de lo amparado que está el violador por nuestra repugnancia a admitir que eso existe, pese a que, según diversos trabajos recopilados en 2008 por la Revista d’Estudis de la Violència, entre un 20%-25% de mujeres y un 10%-15% de hombres españoles confesaron haber sufrido abusos sexuales en la infancia, y en el 39% de los casos el agresor era el padre».  Esto no es ninguna broma. Y lo peor es que muchos jueces se están tragando el SAPo y están condenando a las madres a poco menos que a la locura, y a sus hij@s, a un porvenir tenebroso, repugnante, en compañía de sus violadores. Lo importante es que esta situación se conozca y que se evite. Para ello se ha creado una Red de Madres contra el SAP, que mantiene concentraciones el lunes último de cada mes, frente a los Juzgados de Plaza de Castilla, en Madrid.