Bonnie y Clyde barceloneses

Bonnie & Clide
Bonnie & Clyde

La sala Kubik Fabrik comienza su quinta temporada, para fortuna de tod@s los que amamos este maravilloso espacio escénico, con una historia enloquecida y trepidante, un thriller que es casi una road movie aunque la historia -real o fingida- no salga de la habitación que comparten los dos protagonistas de Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce, hasta hoy en cartel (¡corran, no se la pierdan!). La obra, de Teatre Tantarantana, está basada en la primera novela del desaparecido escritor chileno Roberto Bolaño, escrita en colaboración con el escritor catalán Antoni García Porta, dirigida por Félix Pons. Los protagonistas de esta pieza de género negro son una pareja delincuentes fugitivos a lo Bonnie & Clyde, que toman cuerpo en el cuerpo de un escritor fracasado y su novia, su musa, que resulta ser una asesina sin piedad. Nihilismo, destrucción y caos, con toques de comedia, se suceden a lo largo de la hora y cuarto de este espectáculo, tiempo durante el cual uno da más de un respingo en la silla. Dos náufragos que son también víctimas en la Barcelona de los 80, anfetamínicos y alucinados. Una historia vertiginosa, un arte-facto, envuelto en temas de los Doors, claro, Bowie y otras leyendas musicales.

Le sale extraordinario

El bosque es grande y profundo
Portada del libro

En uno de los mercadillos que frecuento acaban de estrenar charcutería. Compré el otro día varios productos (queso, sobrasada,,,) y a cada pedido que le hice, el tendero me contestaba con la misma apostilla, con el mismo comentario: «Le sale extraordinario». Ocurre a veces cuando vas a la librería, y aciertas en ocasiones, y en otras no, con libros que resultan ser de tu gusto, y a veces fallas, claro. Pero acabo justo de leer de un tirón una novela de un querido y viejo (lo de viejo es un decir, que Darriba es aún joven) compañero de faenas, el lucense Manuel Darriba, El bosque es grande y profundo (Caballo de Troya, 2013), y aquí sí que tengo que contestar como el tendero de la primera frase: «Le sale extraordinario». El libro de mi querido Darriba ahonda en la condición humana de seres inocentes abocados a una guerra cruenta, en una situación extrema de un apocalipsis apenas descrito pero presente en todas partes de su estupenda obra, y que solo cuentan con lo más preciado que tiene el ser humano: su dignidad; la dignidad que simbolizan los dos hermanos protagonistas de esta obra que tiene mucho de cuento -no en vano se llaman Hansel y Gretel- y que encarnan a tantos seres que a estas alturas de la historia, en tantas partes del mundo, se ven sometidos a situaciones límite que seguro que jamás imaginaron tener que vivir, ni en sus peores pesadillas. Enhorabuena, Manuel, y gracias por internarnos en ese bosque maravilloso de tus letras.

De poesía, no de prosa

Cartel del festival Feedback
Cartel del festival Feedback

La Kubik Fabrik, cubil de culturas, acoge hasta este domingo 30 el festival de danza internacional de creación coreográfica Feedback, que tiene la originalidad de representar cada noche una serie de piezas breves que están aún en gestación, a cuyo término se entabla un animado coloquio entre creadores y público, en un proceso de alimentación compartida, de feedback, en definitiva. Yo anduve en este cubil de culturas de la Kubik el jueves por la noche, y vi cuatro obritas. Es danza contemporánea y me acerqué con la ignorancia del lego y los ojos bien abiertos ante este arte abstracto que hay que contemplar como quien lee una poesía, evitando aplicarle las reglas de la prosa. De las cuatro piezas que vi, tan hermosas, hubo una primera, El Huerto Humano, que me recordó, no sé por qué, a esa película que acaba de hacer 25 años, Amanece que no es Poco,de José Luis Cuerda, por su mezcla de humor absurdo y surrealista. Las otras tres (Uninvited Presence, Nudo y Sutiles) me vinieron a hablar del ansia de liberación del ser humano y de su constante metamorfosis, del proceso de cambio profundo y constante que caracteriza nuestro ser. Son interpretaciones mías a la luz de los pasos de sus intérpretes, que danzando y andando en su mundo desandan el nuestro, o al revés, que por esto es un proceso de retroalimentación, de feedback.