Tajamares

Tajamar
Tajamar

La reforma de la antigua M-30 en Madrid ha dejado algunos de los tajamares del castizo puente de Toledo varados en la arena. Un tajamar es como una proa de barco, la «parte de fábrica que se adiciona a las pilas de los puentes, aguas arriba y aguas abajo, en forma curva o angular, de manera que pueda cortar el agua de la corriente y repartirla con igualdad por ambos lados de aquellas». Estos tajamares se alejan del agua del río Manzanares y se incrustan en la tierra: ya no cortan más agua, sino paseos de cicilistas, encuentros de enamorados, juegos de niños, caminatas de jubilados… Ahora se encuentran con las corrientes de las vidas de quienes pasan por debajo de los arcos de este puente centenario.

Blogroll

"Lagartijas..."
"Lagartijas..."

Repaso la lista de blogs y webs que ahora mismo tengo entre los favoritos de «la Faktuna», como suele decir un querido compañero de brega. Son lecturas que me guían cuando navego por las aguas de este cuaderno de bitácora que me acompaña desde hace casi año y medio. En mi relación de blogs destacados abajo a la derecha aparece uno de la fotógrafa Daniela Börner. Hay otro que recoge noticias «en positivo», porque estamos demasiado acostumbrad@s a que solo la catástrofe salte a la primera plana. Sigue en la lista el blog de una política, la socialista Elena Valenciano. Hay dos más de un par de colegas periodistas, Fogonazos y Periodismo Ficción. Entre mis preferidos, otros dos más, de sendos queridos amig@s y extraordinarios compañer@s, Lagartijas al Sol y Sueños de Loto. Cierran la relación la web del diseñador lucense Matalobos y dos más cargados de nutrientes: uno de curiosas recetas en ladino, la lengua judeoespañola, Savores de Siempre, y uno dedicado a la literatura, con exquisita sensibilidad y gran originalidad, Poetryandmuchmore. Todos ellos hacen compañía a «la Faktuna» en esta singladura.

Ciencia aflicción

Derecha
Derecha

La agenda se carga de política: no en vano hay elecciones dentro de nada para elegir a los responsables de gestionar el espacio público más cercano a las personas. Hoy toca hablar del estilo de hacer oposición de la gente que dirige a la derecha de este país. Su estilo bronco, soberbio, altanero, que desprecia al contrario, convenientemente amplificado por cavernarias terminales mediáticas… Una derecha que durante todos estos años de gobierno del PSOE ha construido su oposición sobre falsedades: desde el 11-M a la lucha antiterrorista (hoy volverán a jalear este asunto en las calles de Madrid, a pesar de que, como recuerda hoy algún periódico, «nunca ETA tuvo tan pocos comandos y sufrió tantas detenciones de su cúpula como en esta era socialista»), por citar dos ejemplos. Su amenaza de un «se rompe España» que nunca se ha producido. Su oposición a los avances sociales que se han conquistado. El emporcamiento del espacio público con sus numerosos casos de corrupción, que plagan sus listas electorales para el 22-M. Su negativa a apoyar al Ejecutivo en el combate contra la crisis, con el pretexto de «cuanto peor, mejor». Su falta de un talante constructivo, tan necesario en democracia: ¿qué proponen?, ¿qué ofrecen? El gustirrinín que les dan los malos datos económicos, que apenas disimulan con tal de que les lleven al poder. Sus maneras, que causan asombro en otros países europeos. Su alianza con los sectores más retrógrados de este país. Su agenda oculta, que desvelan cuando se despistan (lo penúltimo, el copago sanitario y educativo; lo último, la segregación educativa), y que comenzarán a aplicar en cuanto lleguen al poder central, como hizo Cameron en el Reino Unido. Sus argumentos casi que de ciencia ficción, aunque por el daño a la convivencia que producen, habría que hablar de ciencia aflicción.