Salvemos Telemadrid

Lou Grant
Lou Grant

Yo trabajé como becario en los Servicios Informativos de Telemadrid durante dieciocho meses seguidos, encabalgados entre 1991 y el célebre 1992; hace ya veinte años. Parece que fue ayer. Recuerdo las pruebas de acceso para aquella beca, aquella oportunidad, celebradas en la Facultad de Ciencias de Información de la Universidad Complutense, donde yo hice Periodismo. Las pasé. Luego vinieron los nervios de la entrevista posterior con la subdirectora de Informativos de aquella naciente cadena, que en aquel entonces llevaba muy poco en antena (había nacido en 1989). Una vez conseguida la plaza, me acuerdo de la ilusión de pisar por primera vez una Redacción de verdad, con señores y señoras periodistas, que yo, con apenas veinte años, apenas si había visto antes (salvo en la tele, con series como Lou Grant). Se me llena la cabeza de nostalgia pensando en aquella larga beca de año y medio, que me dio oportunidad de entrar en contacto por primera vez con el fascinante mundo (decepcionante también, por supuesto) del periodismo. Hacer prácticas, además, en una cadena de prestigio, innovadora y rompedora, pues tal era el aura que tenía en aquel entonces la jovencísima Telemadrid. Han pasado muchos años: aquella beca acabó, yo acabé trabajando en otros sitios… Pero conservo el recuerdo de esa etapa, con sus luces y sus sombras, y algunas amistades que siguen en la cadena. Estos días vengo hablando con algunos de los redactores veteranos con los que mantengo relación que siguen por allí, horrorizados, cabreados e indignados por verse sometidos a un ERE despiadado por culpa de la situación de la empresa, en la que los trabajadores no han tenido culpa. Porque el descalabro de Telemadrid tiene un nombre, Partido, y un apellido, Popular: Partido Popular, que ha llevado a cabo un desguace sistemático de la otrora flamante Telemadrid, el canal en el que yo hice prácticas, para dejarlo convertido en una piltrafa en venta para el mejor postor, tras haberlo puesto sin ningún pudor al servicio de los intereses del PP. Qué vergüenza y qué lástima. Todo mi apoyo a los profesionales que defienden la integridad y el futuro de este ente, que nunca debió de perder ni su vocación de servicio público, ni el espíritu con el que nació. !Salvemos Telemadrid!

Qué mal cuerpo

Campaña Ni un Pez por la Borda
Ni un Pez por la Borda

Me voy a la cama con mal cuerpo por toda la comida que desperdiciamos, según acaba de denunciar Jordi Évole en su Salvados dominical. Pocas veces se había visto un reportaje sobre este horripilante asunto, que nunca se ha llevado grandes titulares ni ha merecido sesudos reportajes de televisión. Recuerdo haber escuchado hace años un reportaje buenísimo en la BBC Radio acerca del particular, pero pocas veces en la prensa española se ha abordado el tema con la claridad que se ha hecho esta noche. Porque son indecentes y una vergüenza las prácticas de las grandes cadenas de distribución que nos imponen frutas y verduras enceradas y abrillantadas, que no tengan una pequeña incisión en la piel, porque entonces van al vertedero directamente. Pescados que se tiran al mar una vez capturados y muertos, a pesar de ser plenamente comestibles (con una plataforma que denuncia este caso). Productores sometidos a la lógica ilógica del mercado. Clementinas que se dejan pudrir en el suelo de la granja antes de acabar en boca de nadie porque tienen una pequeña tara en la piel, aunque por dentro estén jugosas y riquísimas. Etiquetas que confuden con los conceptos «fecha de caducidad» (a partir de ese momento su ingesta es peligrosa) y «consumir preferentemente antes de» (no pasa nada porque hayan pasado unos días). Con tanta gente que está pasando hambre y que desborda los bancos de alimentos… Nueve millones de toneladas de comida van al vertedero cada año en España. Con los alimentos que tiramos en Europa Occidental y Estados Unidos no se pasaría hambre en el mundo. Qué absurdo es todo. Y, aunque unos tienen más culpa que otros, todos tenemos nuestra parte de responsabilidad en esta tragedia, porque todos somos consumidores… y derrochadores… y desperdiciadores... ¡Feliz Navidad!

Una lástima

Leones del Congreso
Leones del Congreso

Teniendo en cuenta los altísimos niveles de infelicidad de la sociedad española golpeada y castigada por la crisis económica, me temo que la celebración, hoy 6 de diciembre, del Día de la Constitución es para mucha gente desesperada más un motivo de lástima que de otra cosa. Una lástima, porque el derecho y el deber al trabajo y la creación de empleo es más una quimera que otra cosa. Una lástima, porque el derecho a la educación que establece la Carta Magna está siendo deturpado día sí y día también. Una lástima, porque el derecho a una vivienda es un horizonte también lejano. Una lástima, porque el derecho a la salud parece querer convertirse en privilegio solo para unos pocos con tarjeta Visa. Una lástima, porque la Constitución define España (artículo 1) como Estado social y democrático de derecho: ojo, «Estado social», con lo cual quien lo desmantela está obrando contra la propia Constitución. Defender el cumplimiento efectivo del contenido de este texto legal evitará que se herrumbre y se oxide, que no se convierta en papel mojado para las legiones de desesperad@s que pueblan España. Nos estamos alejando de sus ideales; rememos entre todos para volvernos a acercar a esa orilla.