No-edificar el porvenir

Líneas rojas que no se deberían traspasar
Líneas rojas que no se deberían traspasar

«De tanto decir que sí a todo, ahora no puedo decir a nada que no, doctora. Durante años era todo que sí y no faltaba de nada. Sí a aquello, sí a lo otro, sí a lo demás allá. Y ahora que lo perdí todo, doctora, no puedo decir a nada que no. No puedo negarme a recibir asistencia social, porque me moriría, y mira que soy orgulloso y quién me iba a decir a mí que las iba a pasar así de putas. Miro al horizonte y cuando el sol despunta cada mañana por el este veo que se alzan también las letras ene y o, no; que no hay futuro, que por mucho que amanezca sigue siendo de noche. Yo esperaba, en mi tontuna, algún rayo de esperanza en la entrevista del lunes al presidente en TVE, mira que soy imbécil y cretino, pero es que este hombre es el no personificado y es incapaz de generar una mínima ilusión. Es que no pronunció ni una sola vez algo semejante a «saldremos de esta» ni nada que se le pareciera, y mira que podía haberlo intentado, que a alguien tan familiarizado con la mentira no debe costarle demasiado. También me alarmó mucho que no trazara ningún límite en el recorte de servicios públicos, que no marcara líneas rojas (algo comentó de pensiones, pero conociéndole, los jubilados harían bien en llevarse la mano a la cartera). En suma, doctora, que por todas partes leo no, no y no, y si antes miraba al futuro con optimismo, ahora me da mucho pavor. Miedo no solo por mí, sino por el futuro de nuestros hij@s, por los noes a derechos y libertades que van calando y sobre los que se va a no-edificar el porvenir.»

No están a su altura

Public school
Public school

Mi niña se despertará hoy con más sueño que de costumbre, porque tendrá que ver amanecer antes después del largo verano. Regresa a las aulas llena de ilusiones y ansia de aprender y de encontrarse de nuevo con sus amigos y sus amigas. Vuelve a clase con toda la fuerza que encierra su cuerpecillo, pero no tendrá todo el apoyo de la administración a su altura, ni a la altura y el respeto que se merecen ella y sus compañer@s. El Gobierno del PP ha decretado que haya menos becas, menos profesores, menos respaldo oficial a la enseñanza pública, algo que debería avergonzar a nuestros gobernantes, que no velan por la igualdad, porque no les interesa, mientras siguen inyectando dinero a los colegios privados. El déficit y la grave situación del país es la excusa y la coartada perfecta que han hallado los conservadores para meter la tijera a la enseñanza pública, en la que no ven un negocio. Mientras tanto, mi hija y sus amigos seguirán creciendo y se convertirán en los mejores baluartes de lo público y, quién sabe, quizá alguno o alguna llegue a ser gobernante algún día, y vele (si es que en ese momento sigue existiendo el Estado del Bienestar tal como lo hemos conocido) porque la escuela pública esté a la altura que se merecen estos pequeños cuerpecillos llenos de energía, de ilusión y de ansia por aprender.

Olvido, no dimitas

Intimidad
Intimidad

En un país en el que no dimite ni el tato por gorda que la haya liado, resulta que una concejala socialista del Ayuntamiento de Los Yébenes (Toledo), Olvido Hormigos, pretende presentar su dimisión luego de que se haya difundido por las redes sociales un vídeo íntimo. Internet echaba ayer humo con el asunto, desplazando de sitio a la maldita crisis que lo ocupa todo y todo lo emborrona. ¿Qué delito o falta ha cometido Olvido para que deba abandonar su cargo? Ninguno. No dimita, usted no ha hecho nada malo. Es solo una mujer que da rienda suelta a su pasión, en unas imágenes que no debieron traspasar su intimidad y la intimidad de quien ella  quería, y que solo lo han hecho gracias a algún desalmado. Eso es todo, y eso, parece mentira y es lo verdaderamente vergonzoso, sigue molestando a las mentes casposas y cavernarias, que en estos tiempos de crisis vuelven por sus fueros. Quienes deberían dimitir son los políticos que nos sumen en este estado de depresión colectiva, los recortadores como Mariano Rajoy, los austerócratas como Angela Merkel, que hoy se encuentran en Madrid, los protagonistas de un triste vídeo de tijeras podadoras, y no usted.

PD.- Una buena noticia. La concejala anunció esta mañana que, después de todo el apoyo popular que ha recibido, no dejará el cargo. Ya hay una persona imputada por violación del derecho a la intimidad y el asunto está en manos de quien debe estar: los tribunales de justicia.