¡Hombre al agua!

Salvavidas
Salvavidas

«Doctora, usted a quien yo veo tan perfecta porque aguanta con estoicismo mis peroratas, ¿también tendrá su parte chunga, no? Dígame una cosa, doctora: ¿cómo soporta todas las charletas y confesiones que le pegamos sus pacientes? No sé si medicará también usted o algo, porque sin duda que el suyo es un trabajo muy meritorio. Tras esta loa inicial a su persona, le expongo el comecome que hoy me trae a la consulta: somos seres presos, con más frecuencia de lo que pensamos, de un complejo cóctel de vicios y virtudes que nos chutan los genes heredados de nuestros ancestros, una carga genética que actúa como una tirana que nos impide dar un paso y de cuya férula hay que liberarse. Todos en nuestra infinita vanidad tendemos a pensar que somos seres perfectos y libres como un rayito de sol, pero no: ¡ay de nuestra parte chunga! Y a este complejo cóctel -que hay que controlar en la cabecita de cada cual para que no se vuelva molotov- se agregan todos los prejuicios, miedos y malajes varios que nos vienen por nuestra herencia sociocultural. Total, que todo se entremezcla, agita y convulsiona y a veces uno se siente como un hombre al agua en medio de las aguas procelosas de la confusión. ¡Doctora, écheme un cable o deme una espada para acabar con la herencia genética y con los usos y costumbres antes de que me vaya pal fondo!»

Vivan las tormentas de verano

Stones
Stones

Las mejores noches de verano en el Foro son aquellas que revientan en forma de maravillosa tormenta que refresca el aire. Truenos, relámpagos, rayos… El ambiente que se carga de electricidad y pone los vellos de punta. El olor a ozono antes de que la lluvia empape los cuerpos: que los encharque. Qué gusto sacudirse el bochorno debajo de una manta de agua y no echarse a correr cuando comienza a tronar (¡oigan, que es lluvia, que no es ácido clorhídrico!). Este pasado sábado al anochecer hubo una gran tormenta de verano, mis favoritas. Me pilló cerca del estadio del Manzanares, y me hizo recordar el concierto de los Rolling Stones un verano de 1982, al poco de recuperarse la democracia en España, cuando una furia de los cielos precedió un memorable recital de la banda británica en el Vicente Calderón (así lo describen quienes lo vivieron, que yo solo lo he visto en vídeo), con Mick Jagger envuelto en una bandera española. En el otoño del 82 también tuvo lugar la primera visita de Juan Pablo II a España. Ángeles y demonios reunidos en un mismo año. El sábado 20 de agosto de 2011 por la noche cayó la gran tormenta que comentaba al comienzo de este post, sobre los peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud [Católica] en Cuatro Vientos y estuvo a punto de arruinar la letanía de su sucesor. Cada uno elige el chou que sigue en la vida. Yo me quedo con los Stones, que al menos sé a qué atenerme.

PD: Por cierto, SuSan[tidad] se despidió de la JMJ 11 sin pedir un chavo para la hambruna del Cuerno de África. Menudo olvido. Demasiado apego a los bienes temporales. Lástima que no aprovecharan para rogar para quien lo está pasando mal, muy mal. Dona aquí (sí, yo ya lo hice).

Blog Action Day

No water, no life
No water, no life

En el principio era el agua y el agua era Dios. Así fue, cambiando el versículo bíblico: la vida se originó en el agua de este maltratado planeta, hace millones de años, por una feliz conjunción de elementos que desencadenaron las primeras formas de existencia conocidas, en el comienzo unas bacterias primitivas que fueron dando paso a formas de vida más complejas. El agua nos dio la vida y nos la sigue dando, aunque el trato que el ser humano da al agua no es recíproco. Como este viernes recuerda el Blog Action Day (BAD), un evento que se celebra con carácter anual para suscitar un debate sobre un asunto concreto -en la edición de 2010, el líquido elemento- “casi mil millones de personas siguen sin acceso a agua potable. Es decir, prácticamente una de cada ocho personas en el mundo están expuestas a enfermedades que es posible evitar e incluso a la muerte por algo que la mayor parte de nosotros damos por hecho”. El acceso al agua, considerado como un derecho por parte de las Naciones Unidas, sigue estando vetado para una buena parte de la población mundial y será una de las fuentes de conflictos en este recién comenzado siglo. Uno de los objetivos de este BAD (que de bad tiene poco) es precisamente apoyar los esfuerzos de la ONU para el logro de uno de los objetivos de Desarrollo del Milenio: reducer a la mitad, para 2015, el porcentaje de personas sin un acceso sostenible a agua potable y a saneamiento básico, de forma que un gesto tan cotidiano para nosotros como abrir el grifo sea también una realidad en todo el mundo.