No están a su altura

Public school
Public school

Mi niña se despertará hoy con más sueño que de costumbre, porque tendrá que ver amanecer antes después del largo verano. Regresa a las aulas llena de ilusiones y ansia de aprender y de encontrarse de nuevo con sus amigos y sus amigas. Vuelve a clase con toda la fuerza que encierra su cuerpecillo, pero no tendrá todo el apoyo de la administración a su altura, ni a la altura y el respeto que se merecen ella y sus compañer@s. El Gobierno del PP ha decretado que haya menos becas, menos profesores, menos respaldo oficial a la enseñanza pública, algo que debería avergonzar a nuestros gobernantes, que no velan por la igualdad, porque no les interesa, mientras siguen inyectando dinero a los colegios privados. El déficit y la grave situación del país es la excusa y la coartada perfecta que han hallado los conservadores para meter la tijera a la enseñanza pública, en la que no ven un negocio. Mientras tanto, mi hija y sus amigos seguirán creciendo y se convertirán en los mejores baluartes de lo público y, quién sabe, quizá alguno o alguna llegue a ser gobernante algún día, y vele (si es que en ese momento sigue existiendo el Estado del Bienestar tal como lo hemos conocido) porque la escuela pública esté a la altura que se merecen estos pequeños cuerpecillos llenos de energía, de ilusión y de ansia por aprender.

El cometa

Cometa
Cometa

Estábamos en el pueblo esperando que en el cielo apareciera el cometa. Él se lleva los males, nos quita de todo lo malo y nos deja solo lo bueno. Cada vez que se ha manifestado ha ocurrido algo bueno: la muerte del emperador, la huida de la zarina, la caída del campanario. Siempre es venir el cometa y liarse una gorda, pero para mejor. Hace tiempo que no vemos el cometa, pero con esta política de recortes seguro que los ajustes han llegado también al espacio celestial y ahora estas manifestaciones tan caras han quedado restringidas. Atanasio lleva días haciendo unas raras danzas que encontró en un manuscrito para, dice, atraer los cometas. Leovigilda dejó de salir a cazar porque cree que eso también es favorecedor. Tomasito ya no pesca percas. Todos estamos junt@s y conjurados en la llamada al cometa, que se lleva lo malo y nos deja lo bueno. Y en esto estábamos cuando llega el que dice ser nuestro rey y mata un elefante, que son tan amigos de los cometas por su naturaleza sagrado. Hay que joderse con el pavo este. No vamos a volver a ver al cometa nunca jamás.

Y todo esto en abril, para más inri

Tijeras
Tijeras

¿Pero es que en esta Era Pop todo es amargura? Los conservadores apenas llevan cien días instalados en La Moncloa, pero es que vaya tela. El repaso a la prensa de hoy a propósito de la bestialidad recortatriz de los Presupuestos Generales del Estado para 2012 solo trae tristeza. Las tijeras de Mariano I (que él maneja con una mano, porque la otra se la administra Angela Merkel) se han empleado a fondo para talar el Estado del Bienestar. Chas, chas, chas… Que no quede nada de los avances sociales que trajeron los gobiernos pasados. Todo con la excusa del déficit y del ajuste de cuentas brutal, como si el pobre presidente no tuviera más remedio que hacer lo que hace porque es lo que hay que hacer (oigan, Mariano I dice estas cosas, no me las invento yo). Pero es que sí hay alternativas: por ejemplo, impuesto a las grandes fortunas o a la banca, algo de lo que el PP no quiere oír hablar ni de broma, porque, claro, prefieren amnistiar a los grandes defraudadores. Lo triste, lo más triste, es que esto ocurre en abril, un mes antaño tan alegre, hogaño deprimente, y en este momento de torrijas que de repente se han vuelto amargas. ¿Es que no va a salir nunca jamás el sol, es que no va a escampar?