Tiene que llover

Duran
Duran

Tiene que llover a cántaros sobre la piel de toro. Para eliminar las boinas de suciedad y polución que se aposentan sobre las ciudades. Una lluvia suave y persistente a la vez, que elimine la contaminación acumulada en este cálido otoño. Y que luego salga el sol y blanquee la piel de toro, sin llegar a cuartearla. Un agua purificadora que, sobre todo, se lleve por delante los prejuicios que a estas alturas todavía existen entre las comunidades de esta antigua nación, una de los más viejas de Europa para tantas cosas. Los prejuicios entre norte y sur; entre este y oeste. Los prejuicios sobre los que cabalgan formaciones nacionalistas como la de Duran i Lleida, que acaba de cargar contra los jornaleros andaluces, una vez más, olvidándose de los millones de emigrantes andaluces, y de manchegos (mi padre entre ellos), y de gallegos, y de extremeños… que marcharon a Cataluña décadas atrás, sin cuyo trabajo y entusiasmo la industria catalana nunca habría podido desarrollarse. Y que se borren también los prejuicios que en muchas zonas y en muchas latitudes ideológicas se siguen teniendo hacia Cataluña, que ha sido siempre motor de España. Y que, tras la lluvia, la nación se funde sobre una defensa común de valores, y no sobre un conjunto de banderas desvaídas.

Noticias positivas

Congreso
Congreso

Noticias positivas procedentes del Congreso, que es de lo que se trata. La Cámara aprobó este miércoles instar al Gobierno a que realice las modificaciones legales pertinentes para que, cuando una pareja tenga un hijo con cáncer u otra enfermedad grave, uno de los padres pueda solicitar la baja laboral. Actualmente las ayudas a los padres en esta situación son escasas y muchos progenitores no saben qué hacer cuando han agotado el tiempo de vacaciones o los días de asuntos propios para atender a sus hijos en estas situaciones extremas. Esta fue una iniciativa de CiU. Y otra buena idea que recibió luz verde también este miércoles, esta del PSOE: instar al Gobierno a iniciar, en el plazo más breve posible, la reforma de la Ley de Reproducción Humana Asistida para garantizar, de manera explícita, el derecho de las parejas de lesbianas casadas a la donación de óvulos, eliminando los impedimentos que muchas parejas de lesbianas casadas se encuentran a la hora de poder donar sus óvulos a sus parejas en los procesos de reproducción asistida. Son formas de ampliar el horizonte de derechos civiles y de hacer la vida más fácil, que deberían ser los objetivos de cualquier política.