De tesoros

Tesoro de Las Mercedes
Las Mercedes

La actualidad la marcan los tesoros. Un avión ha traído desde el otro lado del Atlántico un tesoro de una fragata española hundida en el fondo del Atlántico. Habrá que ver a qué se destinan los miles de monedas: dicen que van a ir parar a varias instituciones museísticas españolas, aunque, quién sabe, seguro que más de un gestor público se vería tentado de destinarlas a enjugar la deuda ingente que asfixia nuestras arcas. El oro español que inundó Europa, traído de América hace siglos, podría volver a echarnos un cable, aunque me temo que de poco iba a valer. El mismo Estado que nos devuelve el tesoro de La Mercedes embarga el tesoro de un colegio privado por una deuda de la Seguridad Social. Las tizas, los pupitres… Los bienes más preciados de cualquier niño que vaya al colegio, los medios materiales que constituyen sus aulas. Y luego los devolvió. Es otra imagen de esta crisis que acaba con los sueños, como lo es la del duque imputado en un caso de supuesta corrupción en un nada inocente cuento en el que la justicia intenta averiguar el paradero de otro tesoro perdido en forma de fondos públicos malversados.

Sintaxis y profilaxis

Palabras
Palabras

En el colegio enseñan, o enseñaban, sintaxis. En casa enseñan, o enseñaban, profilaxis. En plata: hablar bien y hablar educadamente, vaya. Sintaxis y profilaxis en el manejo de las palabras, que son las que almohadillan el mundo que nos rodea. Sintaxis para hacer oraciones gramaticalmente perfectas, que expresen mi mundo y me permitan hacerme entender ante el mundo de otro. Profilaxis para que nuestras oraciones mantengan su sentido piadoso y no hieran a los demás. De igual modo que somos, o solíamos ser, extraordinariamente pulcros con lo que nos llevamos a la boca, que se limpia primero bajo el chorro del agua del grifo, deberíamos serlo también con lo que sale de ella: que tus palabras no hiedan ni hieran innecesariamente al que tienen enfrente. Que también pases bajo el chorro del agua del grifo de alguna fuente de tu mente lo que vas a decir antes de que atraviese tus labios. Pero, no sé, siento que cada vez se están perdiendo ambos mandamientos: que cada vez a un mayor número de gente le da lo mismo la construcción de sus frases, y que también les trae el pairo que las palabras que salen de su boca se conviertan en dardos malolientes.Ni sintaxis, ni profilaxis.

Chulap@s del siglo XXI

Vestido de chulapa
Vestido de chulapa

Los pequeños chulapos y chulapas madrileños de esta segunda década del siglo XXI vienen de países muy lejanos. Gastan acentos de fuera, tienen rostros de otros lados. Pero cuando se ponen los atavíos para ir a la Pradera de San Isidro, son todos iguales, los nacidos de padres y madres de acá y los que tienen origen extranjero, aunque ahora ya sean de dentro, de este Foro que acoge a todos por igual. En la entrada del cole público de mi hija Estrella, el pasado viernes, se hicieron todos fotos tan contentos, los de aquí y los de fuera, riéndose de sus pintas, tan castizos con sus trajes. «Eres mi chulapo chinito, y tú eres mi chulapo café con leche», decía Estrella con ternura a alguno de sus amiguitos del cole. Estos pequeños madrileños de San Isidro 2011 son la sociedad del futuro, y en su educación deberían volcarse todos los esfuerzos públicos. Esta es una buena elección para decidir el voto el 22-M: si cree usted en una enseñanza pública, de calidad e integradora, elija bien la papeleta, porque no todas las formaciones políticas defienden lo mismo.