No pueden ganarnos

Duelo en Barcelona (elespanol.com)
Duelo en Barcelona

Hoy es de unos esos días para mandar muchos besos y tequieros a las personas que uno quiere, de desearles que se cuiden y se mimen, que estamos hechos de un material frágil y perecedero, y más si uno tiene la mala suerte de cruzarse con indeseables como  los autores de la matanza de Barcelona. No hay justificación posible para este mal sin rostro que golpea en todo el mundo, de Barcelona a Afganistán. Hay quienes llama “animales” a estos asesinos, pero nunca se vieron animales que degüellen, que aniquilen a sus congéneres de esta manera, movidos por un odio y una fe en una causa ciega, como antaño lo fue el fascismo o el nazismo. Contra este mal elevado a la enésima potencia solo cabe prevención policial, unidad de las fuerzas políticas, respuestas globales a esta amenaza y fortalecimiento del estado democrático en la defensa de los valores, los principios y las libertades que nos pretenden hurtar, sin ponernos jamás a su altura. Ningún dios puede justificar este mal tan atroz. En Madrid guardamos la memoria del dolor por los horrorosos atentados de 2004, y ahora ese mismo pesar nos hermana, por desgracia, con Barcelona. La mente humana tiene una capacidad infinita para hacer daño, pero estos bárbaros no podrán nunca ganar, no van a pasar, no pasarán. Somos más los que queremos una sociedad en paz y libertad, lejos de la ira y del odio. Hoy es uno de esos días para mandar muchos besos y tequieros a las personas que uno quiere.

Israel

Amos Oz
Amos Oz

“A Antonio. Espero verte aquí en Tel Aviv un día. Saludos y abrazos. David Broza.” No soy amigo de autógrafos ni de esta clase de cosas, pero una buena compañera de gabinete, de visita de trabajo hace un año en Israel, me trajo éste del conocido cantautor contemporáneo hebreo, con quien coincidió en unas jornadas. Pienso en Broza y en otros autores israelitas que -como tantas cosas- me ha descubierto mi mujer, Sonia. Pienso en la obra profundamente humana de Broza, de David Grossman, de Abraham B. Yehoshúa, de Amos Oz… Pienso en todos ellos y me imagino que estarán horrorizados ante la última y execrable barbaridad del Gobierno derechista que les rige: el ataque a una escuadrilla de barcos con ayuda humanitaria para Palestina, que se ha saldado con un número indeterminado de muertos civiles. Yo defiendo la existencia del estado de Israel, que quede claro, pero de un Israel en paz con sus vecinos, libre también de amenazas para su existencia (es significativo el odio a lo judío que sigue existiendo en España), y que sea noticia por sus muchos avances en distintos campos,  y no por machacar al prójimo. La pasada semana, sin ir más lejos, me presentaban una innovadora aplicación informática desarrollada por una empresa española con un socio… israelí. ¿Cuándo será ese país noticia por tales asuntos, y no por repartir palos a diestro y siniestro? ¿Es tan difícil? Porque de lo contrario se me hace difícil ir a Tel Aviv a conocer a Broza.