A por ell@s (2)

Jungla
Jungla

Dando continuidad a lo que contaba ayer, traigo a colación la prensa de hoy, que cuenta lo siguiente: «El decreto ley de reformas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), que hoy publicará el BOE, concede de plazo hasta el 31 de agosto a los extranjeros residentes en España para justificar que cumplen los nuevos requisitos de acceso a la tarjeta sanitaria, es decir, tener la residencia en regla y contribuir con el IRPF. Los periódicos recuerdan que, desde ese momento, estar empadronado no bastará a los inmigrantes para tener derecho, como hasta ahora, a la tarjeta sanitaria individual, al tiempo que cifran en más de medio millón las personas de este colectivo en situación irregular que perderán el derecho a la atención médica gratuita. El País cifra en 240 millones el ahorro en un colectivo que, según apunta, gasta menos que los españoles». En suma, una nueva bolsa de exclusión social gracias a las políticas y decisiones de esta derecha montaraz que rige nuestros destinos y que está llevando a situaciones extremas a tanta gente. La crisis, amigo, amiga, no es algo ajeno a nosotros: cualquiera puede verse, en cualquier momento, sin trabajo, sin casa, buscando comida en los cubos de basura, en la puta calle. Y cualquiera podemos llegar a ser emigrantes y considerados inmigrantes en otro país, y vernos sin una mínima atención sanitaria. ¿Es esta la sociedad que queremos? ¡Bienvenidos a la jungla!

PD.- Acabo de leer unas declaraciones del portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, en las que afirma que el sistema sanitario «no puede ser coladero» y tacha de «fraude» su uso por inmigrantes irregulares. El PP, en definitiva, sigue agitando el espantajo de la inmigración para justificar el recorte de derechos sanitarios ante la opinión pública. Peligroso cóctel. Sigan ustedes incubando el huevo de la serpiente, que el lepenismo está más cerca. La decisión que han tomado ustedes es, directamente, de extrema derecha.

La plebe semos asín

Pobres
Pobres

«En los cuentos de mi hija, doctora, los reyes son seres generalmente magnánimos y sabios. También los hay cabronzuelos, pero acaban siendo derrocados en actos de justicia poética. No los hay escopeteros, ni cazaelefantes. A ver cómo le explico a la niña, a mi reina, que es preferible que se quede con esos, con los reyes de los cuentos, que son inofensivos, o con los Reyes Magos, en los que tanto cree y que por tanto existen, que son los que traen regalos y, como mucho, escopetas de juguete con balas de corcho atadas con un cordel. Pero esta niña que es tan lista seguro que se preguntará cuando vea la noticia en los telediarios: «¿Y este rey no se podría dedicar a cazar otras cosas? Por ejemplo, a cazar comida para toda la gente que en el barrio la busca en los contenedores de basura, algo cada vez más frecuente. O a cazar trabajos para los casi seis millones de españoles que no lo tienen y que posiblemente jamás puedan viajar hasta Botsuana, el territorio de la realidad irreal donde el rey caza paquidermos». La plebe semos asín, doctora, ni pensamos en cazar elefantes, ni queremos ir a Botsuana. Solo deseamos, doctora, que no nos caiga un elefante sobre la cabeza en forma de mala noticia, como quedarnos sin trabajo en estos días inciertos.»

PD.- Si viviéramos en la III República y el presidente hubiera protagonizado semejante episodio, ¿qué pasaría? Casi con toda seguridad, se habría tenido que ir a su casa a recuperarse de la operación de cadera, para siempre.

Esta farsa no funciona

Montebourg
Montebourg

La crisis deja claro que la farsa en la que vivimos no funciona. Supeditar la política (anularla más bien), como hace la derecha, al dictado de unos mercados insaciables nos lleva, directamente, al suicidio social. ¿Quién vota a los señores y señoras mercados, que son los que imponen el ritmo de nuestras vidas y marcan los recortes tan brutales?¿Para qué sirve nuestro voto en este estado de cosas, si los actuales gobernantes de la derecha no son capaces de plantar cara a las tropelías del mundo financiero? ¿Dónde está el presidente del Gobierno de España? Esta última pregunta sí tiene respuesta: Rajoy se halla recortando y huyendo de preguntas incómodas de los periodistas. Vamos mal, peor. Hace falta reorientarlo todo antes de perecer. Pensar, quizá, en la desglobalización que propone un socialista francés en un interesante librito de lectura recomendada: ¡Votad la desglobabilización!, de Arnaud Montebourg, en el que denuncia que los procesos globalizadores, con la producción exportada a países que no respetan nada y se ríen de todo lo que huela a derechos y libertades civiles, ha traído la ruina a las clases trabajadoras de Occidente y a nuestro propio modelo socieconómico.

PD.- Una de las denuncias de Montebourg: ¿sabían ustedes que ese iPhone tan deseado y tan cool se produce en fábricas chinas en régimen de semiesclavitud? En la factoría en donde se fabrican en Guanlan hubo una oleada de suicidios y a los propietarios de la factoría, para evitarlo, se les ocurrieron dos ideas: poner «barrotes en las ventanas y colchones para evitar las defenestraciones» y hacer firmar un documento a los empleados «diciendo que la empresa no pagaría nada a sus familias en caso de suicidio (…)». ¿Sobre este modelo putrefacto de producción queremos que se asiente nuestro desarrollo? No lo parece, y Montebourg tiene un buen puñado de respuestas desde una óptica socialdemócrata y europea.