De poesía, no de prosa

Cartel del festival Feedback
Cartel del festival Feedback

La Kubik Fabrik, cubil de culturas, acoge hasta este domingo 30 el festival de danza internacional de creación coreográfica Feedback, que tiene la originalidad de representar cada noche una serie de piezas breves que están aún en gestación, a cuyo término se entabla un animado coloquio entre creadores y público, en un proceso de alimentación compartida, de feedback, en definitiva. Yo anduve en este cubil de culturas de la Kubik el jueves por la noche, y vi cuatro obritas. Es danza contemporánea y me acerqué con la ignorancia del lego y los ojos bien abiertos ante este arte abstracto que hay que contemplar como quien lee una poesía, evitando aplicarle las reglas de la prosa. De las cuatro piezas que vi, tan hermosas, hubo una primera, El Huerto Humano, que me recordó, no sé por qué, a esa película que acaba de hacer 25 años, Amanece que no es Poco,de José Luis Cuerda, por su mezcla de humor absurdo y surrealista. Las otras tres (Uninvited Presence, Nudo y Sutiles) me vinieron a hablar del ansia de liberación del ser humano y de su constante metamorfosis, del proceso de cambio profundo y constante que caracteriza nuestro ser. Son interpretaciones mías a la luz de los pasos de sus intérpretes, que danzando y andando en su mundo desandan el nuestro, o al revés, que por esto es un proceso de retroalimentación, de feedback.

Sublime equilibrio

Un momento de Equilibrio
Equilibrio

Cuando cae el telón de Equilibrio, queda una sensación de tristeza porque se acabe este lindo espectáculo. Y de melancolía por la belleza concentrada en cuarenta minutos de función y por todo lo que queda por vivir. Los promotores de la obra, de la compañía Daniel Abreu, explican que las tres protagonistas, mediante su danza, hablan “de las necesidades de afecto, de la necesidad de ser importante, de lo que supone estar solos o acompañados, de ofuscarse en lugares concretos”, de “lo que somos capaces de hacer por sentirnos en paz, tranquilos y en equilibrio”. De la sala sale uno con sensación de haber recibido un intenso masaje en los sentidos, con una obra alternativa que no se puede definir en palabras, porque la coreografía de las tres actrices que la bailan y la interpretan es tan sutil y delicada como unos versos expuestos al aire. Si se animan, esta noche tienen oportunidad de verla en la Kubik Fabrik (21:00). Ojalá que quienes la vean salgan como salí yo: con esa sensación de bienestar, de paz, de sublime belleza; de equilibrio, sí.