Larga vida al presidente

¡Susto o muerte!
¡Susto o muerte!

Tras unos días de silencio en este blog, es de agradecer que esté ahí gobernando Mariano, al que hay que reconocer que por fin se ha quitado por fin la careta de la que no se quiso privar durante la campaña electoral, a pesar de que mira que fuimos legión quienes le pedimos que dijera la verdad a las claras. Pero usted no quiso, y ahora ya ha comenzado a mostrar sus cartas con toda la crudeza del mundo, dándonos nutrientes informativos a todos sus detractores, oiga. Cartas que portan medidas que, no lo olvidemos, no son solo cuestiones de ajustes contables, sino que obedecen a una impronta profundamente derechista. Las primeras medidas adoptadas por Mariano Rajoy son un rosario de perlas neocon, de las que ayer conocimos la última: el abaratamiento del despido y el retroceso en derechos laborales. Pero hay muchas más que orlan la deriva de Mariano, por ejemplo: subida de impuestos sobre todo para rentas medias y del trabajo, no reposición de las plantillas de los empleados públicos, paralización de la ley de dependencia, congelación del salario mínimo inteprofesional, supresión de la renta básica de emancipación a los jóvenes, subida de un 1% de las pensiones mínimas para quitarles más por vía recaudatoria, consagración del déficit cero, vuelta a la energía nuclear, reforma de la ley del aborto para volver a los postulados más rancios, implantación de la cadena perpetua, eliminación de la asignatura de educación para la ciudadanía… Que Dios coja confesados a los que crean. Los demás, que ni siquiera tenemos un dios en el que refugiarnos, ya vamos dados. No sé si seguir haciendo este blog o si ir reservando un vuelo urgente al extranjero para huir de Mariano.

Don

Don, en Paliomares
Don, en Palomares

Cada vez que se muere un don me echo a temblar por las loas que se derraman y los inciensos que se prenden, envolviéndolo todo en un aroma denso, dulzón, impenetrable, que tapa las sombras del personaje. Cuánta querencia hay en España a la hagiografía, más que a la biografía; a beatificar y a santificar al personal ilustre y pretérito. Como si la partícula diera dignidad a lo que viene detrás, el significante se convirtiera en significado y nos olvidáramos, en este país con tan poca memoria, de los muchos dones y doñas que han construido la democracia. Ha muerto Fraga, don Manuel para sus admiradores: por mi parte respeto a su marcha, y ya está, desde la más profunda discrepancia ideológica hacia un personaje autoritario y muy de derechas. Todos los días se están yendo en silencio y sin reconocimiento alguno muchas personas que de manera anónima y con la más absoluta humildad pusieron su granito de arena para construir la democracia en España, gentes que en muchos casos sufrieron exilio, o represión, o cárcel por sus ideas, y que no se criaron a los pechos del régimen anterior. Don nadies que son ejemplos para muchos, aunque vivan en espacios más reservados para la memoria, y también en pastos más frecuentes para el olvido.

Miedito dan

¡Ya están aquí..!
¡Ya están aquí..!

Al nuevo Gobierno Pop con el que hemos sido agraciados los votantes y los no votantes (ahí estoy yo) del Advenimiento Marianil le veo falto de humor, salvo que pretendan pasarlo bien a costa de los demás. Oh, cielos, ¿no les parece que son tod@s demasiado serios y estirados, con rostros que no despiertan la sonrisa, sino más bien cierto rictus de espanto? Quizá tenga yo los cristales de las gafas sucios (y eso que no uso), pero es que los veo emborronados y con bultos raros bajo los trajes (las tijeras de podar que guardan bajo el gabán). Que sí, que la situación es complicada, mas, ¿no podían haberse grabado todos juntos cantando unos villancicos? Igual estos días se relajan con la lombarda, el turrón y las peladillas, porque, a primera vista, dan un poco de repelús, y eso que no han sacado la motosierra todavía (no han tenido tiempo; la están engrasando). Al Ejecutivo conservador de Mariano I hay que desearle de entrada, más allá de las profundas diferencias ideológicas, que le vaya razonablemente bien, porque ahora son los que están en el puente de mando de las españas. Vienen unos días de relajo; ya llegarán los tiempos de criticarles (en breve), en cuanto comiencen a sacudirse la caspa de las solapas y empiecen las rebajas (anticipadas). Pero, oigan, qué poco sexys son, sí.

PD.- Ah, y los madrileñ@s no votantes de la Era Pop tenemos premio doble con el gordo navideño: Ana Botella, alcaldesa a partir del martes 27 (podían nombrarla el 28, por aquello de las inocentadas). ¡Viva la modernidad!