Calarse la boina

La foto
La foto

Se puede oler y casi hasta masticar. La contaminación que sume esta gran, extraordinaria ciudad de Madrid en una bruma permanente se acrecienta día tras día de ausencia de lluvia, ante la impasibilidad de unos gobernantes locales a los que parece darles igual y que, es más, hacen todo lo que pueden por ocultar las mediciones oficiales sobre la boina de mierda que cubre la villa. Ayer algunos de esos gobernantes, del PP, posaron para una foto electoral, con la polución de fondo como testiga de su permanente apatía para encarar este problema de salud pública. Seguro que la mayoría de ellos llegaron hasta el lugar de la foto en contaminantes coches oficiales, uno en cada uno, claro, para no mezclarse. Y en esos mismos coches oficiales se fueron, uno en cada uno, claro, para poder despellejar a gusto a quien tenían al lado en cuanto se quedan a solas y dejan de sonreír para la foto. A seguir contaminando, y a seguir negando la existencia de la boina, aunque la tengan calada hasta los ojos.

PD: En la foto no estaba Esperanza Aguirre, muy entretenida con los recortes a la educación y a la sanidad de tod@s. Este próximo sábado, únete a la manifestación que recorrerá las calles de Madrid a partir de las 12:00 (Atocha → Benavente), en defensa de la escuela pública.

Mayúsculas

APR, en una tableta
APR, en tableta

La salida de la crisis, cuando ocurra, tiene que ver con una sopa de letras mayúsculas, dicen los especialistas: «Unas crisis se desangran rápido y terminan rápido (la economía baja y sube en forma de V) y no duran más de año y medio; otras son más prolongadas, aunque menos agudas (como una U) y pueden abarcar tres años; hay auténticas montañas rusas (en W), con recuperaciones y recaídas encadenadas varios años; y, las más temidas, las crisis en L, con caídas afiladas de la actividad, seguidas de un largo estancamiento…». Es cosa de mayúsculas, pero también es cuestión de elegir prioridades y direcciones, y ahí el voto decidirá el 20 de noviembre. A mí no me da lo mismo salir de la crisis por la derecha de MR que por la izquierda de APR. Y me quedo sin dudarlo con APR, que está reivindicando un modelo socialdemócrata en el que creo, frente a un MR derechista que no quiere mostrar nada para no espantar, pero que va enseñando, de a poquito, la zarpa, mostrando su modelo de país: derogación de la ley del aborto, pena perpetua revisable, copago sanitario, recorte de servicios públicos… Yo elijo a quien abandera una política progresista con mayúsculas.

Fenómenos paranormales

Pau Donés
Pau Donés

Los indígenas de la piel de toro en particular y los humanos en general siempre hemos padecido una relación conflictiva con la realidad difusa que nos rodea, presente y ausente a la vez. En tiempos inquisitoriales se llegaba a condenar a los herejes en ausencia, y el castigo lo recibían efigies de los reos a falta de carne mortal sobre la que ensañarse. El tiempo ha pasado, pero esa relación conflictiva sigue sucediendo. Vean lo del premio literario otorgado a un etarra huido, un premio en ausencia (el Sarri, Sarri de la canción de Kortatu que bailaban los punkis radicales de mi barrio años ha). Y la epidemia se ha contagiado: acaban de darle un Nobel a un investigador que se presuponía vivo, pero que en realidad se acababa de mudar al otro barrio. Fíjense que ahora hay un candidato que aspira a gobernar la realidad española sin decir ni mu sobre sus verdaderas intenciones y cuya doctrina principal es el «depende» (le preguntan: ¿bajará las pensiones?, ¿recortará el gasto social?, ¿erradicará el cangrejo americano de los ríos patrios?, y él contesta, «uff, pues qué lío, depende, depende, depende…»). «Depende» fue el título de una pegadiza canción que cosechó un gran éxito estos años de atrás; a mí no me gustaba, pero eran legión sus seguidores.