Que les dejen correr

Pizarra por el paro educativo de hoy
Pizarra por el paro educativo de hoy

En el cole público de mi hija les ponen música por los altavoces del patio cuando abren las puertas cada mañana a las nueve, a modo de bienvenida. Los madres y padres nos despedimos en el quicio del portón que da al patio de los mayores (así le llaman), y por allí entran ellos, tan diminutos todavía, y más pequeños aún en comparación con los mochilones que tienen que arrastrar. Por allí entran agolpados, arracimados, mi hija de ocho añitos y sus pequeños colegas, mi Estrella portando su cartera el almuerzo que le preparo cada mañana con toda la ternura del mundo. Los miércoles toca fruta, así que ayer entre Estrella y yo preparamos una brocheta con fresas que cogimos de nuestra azotea, alternadas con rodajas de plátano y bañadas con siropes de chocolate y de caramelo. Ayer por la mañana, como otras muchas mañanas, les pusieron una canción energética y energizante que me encanta y que queda muy bien como banda sonora para empezar cada jornada las películas de sus pequeñas vidas: Born to Run, de Bruce Springsteen. Esto ocurrió el miércoles. Hoy es jueves, día de paro educativo, y la niña no va a ir al cole. Hoy en el patio del cole de mi hija no creo que suene Born to Run, Nacidos para correr, sino un silencio triste, sin el eco de los ruidos infantiles de fondo. La canción de hoy es una pieza muda: el eco soterrado de una nueva protesta contra los reiterados recortes educativos que se están cebando con una enseñanza pública que debería dejar correr los sueños, las ilusiones y el ansia de saber de los escolares, sin que los cercenen los planes del ministro Wert y de este Gobierno pavorosamente conservador.

Solo aciertan cuando rectifican

Campaña
Campaña

Oigan, hoy me siento generoso y sin ganas de criticar a mi bienamado Gobierno Pop. Será la astenia primaveral (¿o es anestesia primaveral?) o que tengo un corazón de natural generoso y poco rencoroso, pero este tonto martes (los martes son días de natural tontos, ¿no?) me veo con ganas hasta de reconocer dos decisiones tomadas por el Ejecutivo. La primera, la decisión hecha pública de poner fin a las absolutamente indignantes y repugnantes redadas indiscriminadas de inmigrantes a cargo de la Policía, de las que yo he visto unas cuantas en el Metro, en mi barrio, en muchas partes. Buena decisión. La segunda que me alegra es la de retomar las campañas de sensibilización contra la violencia de género, contra el machismo criminal que raro es el día que no se lleva por delante la vida de una mujer. Así que bravo por ambas cosas, que no todo va a ser criticar al por otra parte tan criticable Gobierno Pop. Claro que, al final, va a resultar que este Gobierno solo acierta cuando rectifica.

PD.- Ah, me olvidaba, que no todo va a ser pasteleo. Hoy tod@s a la huelga contra los recortazos en la enseñanza.

Vuelve lo retro

Reloj Casio
Reloj Casio

Las muñecas de los seres humanos, al menos las muñecas de los seres humanos con los que me cruzo en el Metro, se están poblando de relojes de aspecto retro, de aquellos Casio de pantalla monocolor que yo también tuve cuando era adolescente. Es una vuelta más de lo retro en la moda, que avanza hacia adelante y hacia detrás. Es solo moda, seguro, aunque esta tendencia retro tan presente en el presente, ¿es una señal del futuro inminente? De hecho, lo retro está bien presente en España merced a políticas y políticos tan antañones como Esperanza Aguirre, por citar el ejemplo más cercano a mi condición de madrileño, quien -en una muestra más de su bonhomía y naturaleza cordial- acaba de arremeter contra los profesores que ponen en solfa el enésimo recorte en enseñanza (pública, claro) que ha perpetrado la presidenta. En una clara maniobra para ganarse el favor de la retroopinión pública, la mentada dama les acusó poco más o menos de no querer dar un palo al agua, enlazando con esa vieja y garrula mentalidad patria del «trabajas menos que un maestroescuela». Pena de país que durante siglos ha pensado de manera semejante sobre quienes enseñan a nuestros hij@s. Ay de las retronaciones que recortan en educación, bibliotecas, servicios públicos: están recortando el futuro, ni más, ni menos. Ay de los retros que amenanan a los maestros y maestras. No sé si la presidenta luce un Casio en la muñeca, porque, total, lo lleva bien colocado en el cerebro. Y gracias, por último, a todos quienes la retrovotaron el pasado mes de mayo, y que esperan esperanzados el Advenimiento Marianil, el Sumo Hacedor de lo Retro (¡Dios no lo quiera!): ¿ninguno se arrepiente de lo que retrovotó?