Ojalá sea verdad

Espinas
Espinas

¿Estaremos más cerca de la resolución de algunos conflictos que emponzoñan la convivencia aquí y allá? La prensa de hoy permite albergar alguna esperanza, con todas las cautelas y precauciones del mundo ante asuntos tan espinosos.

Primera información: «El colectivo de presos de ETA hizo público ayer un comunicado en el que suscribe el Acuerdo de Gernika, en el que se aboga por un “alto el fuego permanente, unilateral y verificable por la comunidad internacional”. En un comunicado remitido al diario Gara, el colectivo de presos opina que el Acuerdo de Gernika se ha convertido en “la referencia” para la construcción de un escenario democrático y que en esa medida tiene su apoyo.»

Segunda información: «El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, entregó ayer al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, la solicitud formal de adhesión de Palestina al organismo. Ya en la tribuna de la Asamblea General, Abbas proclamó que “ha llegado el momento de la independencia” para el pueblo palestino. La reacción de Israel se produjo desde la misma tribuna de oradores, donde el primer ministro, Benjamin Netanyahu declaró su intención de dialogar con los palestinos para conseguir una “paz justa y duradera”. Al mismo tiempo, el Cuarteto para Oriente Próximo urgió a las partes a empezar las negociaciones directas en el plazo de un mes y alcanzar un acuerdo de paz definitivo en un año.»

Ojalá sea todo verdad y las rosas pierdan las espinas. Ojalá.

¡Extínganse, pero ya!

Huevos de Pascua
Huevos de Pascua

Pasó la Pascua de Resurrección y hay que retornar a la rutina, con sus ingredientes habituales y cotidianos. Entes que no deberían resucitar jamás y que no acaban de desaparecer: ETA, la represión en Siria, la tiranía de Gadafi. ¿Por qué no se marchan para siempre? ¡Extínganse de una maldita vez! (hay que estar ciego, o loco, o ambas cosas, para no hacerlo). Por otra parte se topa uno con entes que reviven al calor electoral: el uso que el PP hace de la lucha contra el terrorismo, un material tan delicado que debería quedar fuera de la trifulca política, pero que los conservadores (encarnados en su sector más ultra) se empeñan en utilizar una y otra vez, una y otra vez, con tal de arañar unos votos. Con los muertos no se debe jugar.

Lógicas totalitarias

Orlando Zapata
Orlando Zapata

Se ha escrito y comentado mucho estos días acerca de la paradoja de que uno de los pistoleros de ETA detenidos el pasado domingo en Normandía (Francia), Beinat Aginagalde, fuera médico. Que una persona formada para salvaguardar la vida y la salud de los demás acabara asesinando a tiros al concejal socialista Isaías Carrasco o al empresario Inaxio Uria hace preguntarse acerca de las extrañas lógicas totalitarias que anidan en las mentes de estos sujetos, y de éste más en concreto, que un día cambió el fonendoscopio por la pistola. Ahora le espera la cárcel en lugar del hospital, la celda en vez de la consulta; ese es el destino de todos los terroristas que pretenden, vanamente, imponer a tiros su totalitarismo a una sociedad democrática en pleno siglo XXI. Hay más paradojas estos días, como la de un régimen, el cubano, surgido hace décadas al calor de un clamor revolucionario y transformado desde hace demasiado tiempo en una gerontocracia que condena a jóvenes disidentes como Orlando Zapata. La tímida mirada de Zapata, del que, tras su reciente muerte, apenas conocemos unas fotos, no parecía encubrir a ningún peligroso criminal -como dicen algunos-, sino simplemente a una humilde persona que alzó su voz para pedir libertad. El respeto a los derechos humanos y la defensa de la democracia son la mejor vacuna contra las lógicas totalitarias que acompañan como una amenaza al ser humano desde el principio de los tiempos.