Esté usted tranquilo

Espanto
Espanto

Extrañas voces agitan el fondo de la tierra en ese no menos singular paraje llamado Valle de los Caídos. «¡De aquí no me saca ni dios!» y «¡Ni dios me sacó de España durante un cuarenta años, no me van a sacar ustedes!» son algunos de los alaridos registrados en las psicofonías grabadas por los monjes del convento. Todo, parece ser, por la recomendación de la comisión de expertos designada por el Gobierno para el Valle de los Caídos, que propone propone en su informe que los restos de Francisco Franco salgan de la Basílica para que sean enterrados donde decida la familia del dictador. Los despojos pueden estar tranquilos y dejar de chillar, porque la comisión supedita esta decisión a que el (próximo) Gobierno alcance un consenso parlamentario amplio, así como la autorización de la Iglesia al ser la autoridad competente en un lugar de culto. Y está claro que en la nueva Era Pop ni al PP, ni a la jerarquía eclesial este asunto les va a obligar lo más mínimo, así que siga usted durmiendo el sueño de los (in)justos.

Where’s Mr. Depende?

Rajoy
Rajoy

Desde que ganó las elecciones, Mr. Depende está desaparecido. La prensa internacional, los mercados, la prima de riesgo, los españoles y españolas se preguntan cuáles son sus ideas, sus planes, sus propuestas. Sus vecinos de bloque también demandan saber si seguirá viviendo en la lujosa Aravaca o si se mudará a La Moncloa. Pero Mr. Depende, motejado así porque la solidez de sus argumentos varía según la cambiante situación, no suelta prenda. El lunes reunió a la dirección de su partido, pero, como de costumbre, no dio la rueda de prensa posterior, para sorpresa de los numerosos corresponsales extranjeros desplazados a la sede conservadora de Génova, no fuera a ser que tuviera que contestar a preguntas incómodas. Porque a Mr. Depende no le gusta someterse al escrutinio de los medios. Y así resultó que compareció su lugarteniente De Cospedal, que parecía dirigirse a los periodistas en tercera persona, como la exégeta sacerdotisa que interpreta la voluntad del nuevo dios: «El presidente Rajoy quiere… El presidente Rajoy dice…». El domingo por la noche, el servicio de prensa del PP tituló la declaración que Rajoy leyó en la victoriosa noche electoral que abre la nueva Era Pop con un pomposo «Mensaje a la Nación». En suma, que el nuevo Ejecutivo popular promete combinar grandes dosis de humor, y de drama, claro. Tragicomedia, vaya.

Demasiados anocheceres

Luto
Luto

No dejan de engrosarse, día tras día, los anocheceres en la piel de toro. Lutos anticipados en forma de muertes de mujeres, que ensangrientan el rostro de una sociedad, la española, que se presume avanzada. Anoche fue una mujer en Valencia; el domingo pasado, otras tres asesinadas en varios puntos de España. Van casi 50 víctimas por terrorismo doméstico, machista y criminal en lo que va de año. Cincuenta anocheceres precipitados. Medio centenar de muertas, de noches negras sin fin. El Gobierno acaba de lanzar una nueva campaña de concienciación para actuar ante las primeras señales de esta lacra, que parece no detenerse. Los paneles de las autovías suelen informar de las muertes en carretera; también podrían emplearse para advertir de esta otra sangría por desgracia tan cotidiana, para cuya erradicación debería conjurarse toda la sociedad española. Mientras no desaparezca, en España seguirá anocheciendo antes de tiempo.