Será de ellos

Televisión
Televisión

«Antes, doctora, solíamos decir, cuando la tele no se veía bien o la radio veía alterada su emisión, «será de ellos», en referencia a que el problema no estaba en el cacharro en sí, sino en la emisión de original, en ellos, en la emisora, en circunstancias exógenas ajenas por completo al aparato y a nuestro salón de estar. Las gentes que vamos teniendo una edad incluso lo seguimos diciendo a estas alturas: «Será de ellos». Se llegaba a esa conclusión tras examinar el aparato, darle unos manotazos y comprobar, con este simple procedimiento científico, que la tele o la radio funcionaban correctamente, con lo que el problema estaba en «ellos», en el origen de la señal audiovisual. A veces en la vida siempre pensamos que las averías son también cosa de ellos, de entes alejados e inasibles, como si no tuviéramos responsabilidad alguna sobre nuestro día a día cotidiano. Y hay cosas que sí, doctora, que son de ellos, que son averías causadas desde fuera, por otros, por ellos, pero otras muchas veces la reparación de lo que hay está al alcance de nuestras manos.»

Cielo e infierno

Bin Laden
Bin Laden

Un gran estruendo («fuerte tormenta con aparato eléctrico», que describiría un clásico) dio paso a una incesante lluvia que golpeteaba con fuerza contra la ventana de mi cuarto, y su sonido me ayudó a que conciliara el sueño en la medianoche del domingo. Mientras, a miles de kilómetros de distancia, otro fuerte estallido seguido del tableteo de los fusiles ametralladores acabó con la vida de Osama Bin Laden, que se precipitó en el infierno del que nunca debió haber salido y cuya vesania originó, entre otras muchas barbaridades, los atentados del 11-M en Madrid. Fue el mismo día en el que otro sujeto, Juan Pablo II, ascendía al cielo como beato, a pesar de que muchos de sus detractores recordaron que no hizo nada para acabar con infiernos como el de la pederastia en la Iglesia. Y a todo esto, usted y yo durmiendos tan plácidos y tan inocentes, en el mismo día en el que tanto trajín hubo en el cielo y en el infierno. Dios, qué raro es todo.

Preguntas de país

Toro de Osborne
Toro de Osborne

Me han hecho en varias ocasiones encuestas por teléfono. En varias ocasiones. Sobre hábitos de consumo. Acerca de cuestiones profesionales. Creo que nunca me he sometido a un sondeo político. Tampoco me ha tocado hasta ahora responder a algunas hipotéticas preguntas dentro de un nada hipotético estudio demoscópico que podría denominarse Corruptelas cotidianas: usos y costumbres en la piel de toro: ¿Cuántas veces en España, a la hora de ir a encargar alguna reparación, le han preguntado si quería la factura con IVA o sin IVA?, ¿cuántas veces le han planteado, cuando ha querido comprar un piso de segunda mano, que tendría que pagar un tanto del importe en dinero negro?, ¿cuántas veces, cuando le han ofrecido un trabajo, le han planteado que una parte del sueldo se completa con un sobrecito en B?, ¿cuánta gente conoce que considera que pagar de impuestos es de idiotas?, ¿a cuánta gente conoce que trabaja en la economía sumergida en este país? Y unas penúltimas cuestiones: ¿Cuánta gente plantea las anteriores cuestiones en España sin que se les caiga la cara de vergüenza? y ¿cuánta gente asume esas situaciones con toda naturalidad, sin irse de inmediato a poner una denuncia en el juzgado de guardia o en la comisaría más cercanos? Una última cuestión:¿Existirán estas corruptelas cotidianas en países con una educación cívica avanzada, como los estados nórdicos?