De Tricky Dick a Marianillo Tramposillo

Lennon
Lennon

El expresidente estadounidense Richard Nixon se ganó el apodo Tricky Dick (Ricardito el Tramposo) por sus jugarretas políticas diversas. El mote gozó de mucha popularidad y se incorporó incluso a canciones tan populares del universo pop como el Gimme Some Truth, de John Lennon. Esto de las trampillas, de no decir la verdad, se ha establecido también en el mundo político patrio. El PP se fue del poder en 2004 con mentiras, ha llegado de nuevo a La Moncloa sin decir la verdad sobre sus intenciones (Mariano I siempre negó cuando estaba en la oposición que fuera a subir impuestos) y acaba de empezar a aplicar los recortes que siempre negó. De Tricky Dick a Marianillo Tramposillo. Y esto, como dijo la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, es solo «el inicio del inicio». Para echarse a temblar. El que tenga dotes de compositor que le vaya haciendo unos ripios a Mariano, que esto promete y, en efecto, es solo el principio.

Preguntas de país

Toro de Osborne
Toro de Osborne

Me han hecho en varias ocasiones encuestas por teléfono. En varias ocasiones. Sobre hábitos de consumo. Acerca de cuestiones profesionales. Creo que nunca me he sometido a un sondeo político. Tampoco me ha tocado hasta ahora responder a algunas hipotéticas preguntas dentro de un nada hipotético estudio demoscópico que podría denominarse Corruptelas cotidianas: usos y costumbres en la piel de toro: ¿Cuántas veces en España, a la hora de ir a encargar alguna reparación, le han preguntado si quería la factura con IVA o sin IVA?, ¿cuántas veces le han planteado, cuando ha querido comprar un piso de segunda mano, que tendría que pagar un tanto del importe en dinero negro?, ¿cuántas veces, cuando le han ofrecido un trabajo, le han planteado que una parte del sueldo se completa con un sobrecito en B?, ¿cuánta gente conoce que considera que pagar de impuestos es de idiotas?, ¿a cuánta gente conoce que trabaja en la economía sumergida en este país? Y unas penúltimas cuestiones: ¿Cuánta gente plantea las anteriores cuestiones en España sin que se les caiga la cara de vergüenza? y ¿cuánta gente asume esas situaciones con toda naturalidad, sin irse de inmediato a poner una denuncia en el juzgado de guardia o en la comisaría más cercanos? Una última cuestión:¿Existirán estas corruptelas cotidianas en países con una educación cívica avanzada, como los estados nórdicos?