Qué mal cuerpo

Campaña Ni un Pez por la Borda
Ni un Pez por la Borda

Me voy a la cama con mal cuerpo por toda la comida que desperdiciamos, según acaba de denunciar Jordi Évole en su Salvados dominical. Pocas veces se había visto un reportaje sobre este horripilante asunto, que nunca se ha llevado grandes titulares ni ha merecido sesudos reportajes de televisión. Recuerdo haber escuchado hace años un reportaje buenísimo en la BBC Radio acerca del particular, pero pocas veces en la prensa española se ha abordado el tema con la claridad que se ha hecho esta noche. Porque son indecentes y una vergüenza las prácticas de las grandes cadenas de distribución que nos imponen frutas y verduras enceradas y abrillantadas, que no tengan una pequeña incisión en la piel, porque entonces van al vertedero directamente. Pescados que se tiran al mar una vez capturados y muertos, a pesar de ser plenamente comestibles (con una plataforma que denuncia este caso). Productores sometidos a la lógica ilógica del mercado. Clementinas que se dejan pudrir en el suelo de la granja antes de acabar en boca de nadie porque tienen una pequeña tara en la piel, aunque por dentro estén jugosas y riquísimas. Etiquetas que confuden con los conceptos “fecha de caducidad” (a partir de ese momento su ingesta es peligrosa) y “consumir preferentemente antes de” (no pasa nada porque hayan pasado unos días). Con tanta gente que está pasando hambre y que desborda los bancos de alimentos… Nueve millones de toneladas de comida van al vertedero cada año en España. Con los alimentos que tiramos en Europa Occidental y Estados Unidos no se pasaría hambre en el mundo. Qué absurdo es todo. Y, aunque unos tienen más culpa que otros, todos tenemos nuestra parte de responsabilidad en esta tragedia, porque todos somos consumidores… y derrochadores… y desperdiciadores... ¡Feliz Navidad!

Que generen esperanza

Jordi Évole
Jordi Évole

Jordi Évole, El Follonero, es uno de los grandes periodistas de este país. Se ha hecho un hueco imprescindible entre las procelosas aguas televisivas y su programa dominical de La Sexta es todo un escaparante de informaciones que no se ven en otros medios. El pasado domingo dedicó su espacio a hablar de la crisis con especialistas que la explicaron de manera comprensible para el común de los mortales y se fue hasta Grecia para entrevistar a los ciudadanos y ciudadanas que sufren el drama: un reportaje que yo no he visto en otras grandes cadenas, ni en otros grandes medios. Ojalá no llegue nunca aquí lo de Grecia, aunque compartamos génesis: una economía enladrillada, entidades bancarias que concedieron créditos a mansalva, una sociedad viviendo muy por enima de sus posibilidades… Uf, demasiados parecidos como para no echarse a temblar. Y pese a toda la tremebunda situación, el reportaje se cerró con esperanza: con una entrevista a Federico Mayor Zaragoza en la que el exdirector general de la Unesco abogó por otras políticas y por otra manera de salir de la crisis, que no sea el mero recortazo. Mayor Zaragoza evocó el ejemplo de la luchadora por los derechos civiles de Estados Unidos Rosa Parks para cambiar el mundo, pasito a pasito, y nos dijo que también nosotros podemos cambiar el rumbo del autobús de la historia. Un político que no abronca, que no culpa a los demás, que infunde esperanza: eso es lo que hace falta.