Ruge la lorza

Don Draper
Don Draper

«Hay momentos del año, doctora, en los que me ruge la lorza. Mi cuerpo demanda energía para almacenar, y la consigue de donde puede. Esta es buena época del año para hacer acopio. Frutos secos, garrapiñadas, chocolate, bombones, turrones, polvorones, peladillas, frutas confitadas, comidas de empresa, comidas con los amigos… Los michelines van engrosando y se convierten en miguelones. Platos de cuchara y pucheros sin fin. Todo vale para el objetivo de irse recubriendo de grasilla que proteja del frío. Me como todo lo que se me pone por delante. ¿Puedo meterle mano? No, por dios, no a usted, doctora; no me tome por el macizorro ese de Mad Men, el Don Draper. Me refiero a su nevera. ¿Puedo meterle mano a su nevera? ¿Tiene algún pastelillo dentro? Mejor engordar a base de proteínas e hidratos de carbono y no ingiriendo la dieta del Departamento de Estado de EEUU, que son los cables esos revelados por Wikileaks. ¿Y yo que pensaba que trabajar en una embajada debía de ser más bien tedioso? ¡Están todo el día dándole a la tecla, doctora! ¡Esos sí que tienen nutrientes informativos para repartir a diestro y siniestro!»

¿Debería hacerlo?

Mad Men
Mad Men
Algún compañero de trabajo (;-) llega ojeroso al tajo, con las pestañas pegadas, sin dormir, con la cabeza llena de tramas. Mi mujer también está enganchada y saca tiempo de donde sea para ponerse al día con capítulos atrasados. Y yo, reconociendo mi ignorancia y temiendo lo que pueda pasar (porque tengo una naturaleza adictiva), ¿qué hago? Dicen que se inspira en el cine clásico norteamericano, que tiene una pegada impactante, una factura que supera con creces cualquier película contemporánea. Leo que “está ambientada en Nueva York durante los años 60, que gira alrededor del conflictivo y competitivo mundo de la publicidad, y sigue las historias de los hombres y mujeres que trabajan en la agencia Sterling Cooper, quienes hacen de vender un arte y cuyas vidas son movidas por sus egos”. La verdad es que un día vi un cachito de nada y me picó el gusanillo. ¿Qué hago? ¿Me engancho -con considerable retraso, lo sé- a Mad Men? En Amazon venden un pack muy apañado de las primeras temporadas, con la versión original en inglés y subtítulos también en el mismo idioma. Ah, por cierto, ¿todavía no son clientes de Amazon? Pues al loro, que esto también engancha (sobre todo cuando compras discos, libros y otros productos con precios hasta un 40% más bajos que en España, con unos gastos de envío mínimos y una seriedad contrastada).