43

Cumpleaños
Cumpleaños

Cumplo años: 43. Supongo que estaré en el ecuador de mi vida. Bueno, lo he sobrepasado ya salvo que vaya a vivir hasta los 86, una frontera que vista desde aquí me parece una edad bestial e inalcanzable. Nunca se sabe dónde va a estar el final del camino: a cualquiera nos puede caer un cacho de cornisa en la cabeza y quitarnos de enmedio de un instante para otro. La vida es un don efímero y en estos días inciertos es especialmente complicada. Pero quiero pensar que me queda mucho tiempo para dar, para aprender, para amar, para hacer muchas cosas que tengo pendientes y que, ¡ay!, todavía no me he atrevido a poner en práctica. Llevo 43 años de andadura y me queda camino por andar: tengo los zapatos en buen estado aunque la suela se vaya desgastando, creo que sé cómo evitarme algún que otro esguince, tengo buena vista para mirar al horizonte, la vida no me resulta indiferente y sigo cargando una mochila llena de ilusiones y de esperanza en un futuro mejor para vencer (o intentarlo al menos) al miedo.

33

Constitución del 78
Constitución del 78

Un joven, una joven, de 33 años de hoy en España posiblemente no atraviese el mejor de sus momentos. Quizá este en paro, sin demasiados visos de encontrar pronto un trabajo. Quizá esté trabajando con un sueldo miserable. Quizá desempeñe una función muy por debajo de sus posibilidades y de la formación que ha recibido. Quizá tenga miedo por el futuro y no haya conocido tampoco nunca un pasado demasiado boyante. Quizá no encuentre nunca casa, y lo de los hijos, si es que los desea, parecerá una quimera lejana. Quizá esté pensando en emigrar. Y mirará a su alrededor y se encontrará a sus amigos y colegas en parecidas situaciones, y a su pareja, si la tiene, estará poco más o menos. La Constitución, que hoy cumple también 33 años, debería dar respuesta a esas situaciones, pero, ¿lo hace?