¿Qué está pasando?

Combate la violencia
Por la igualdad

Van setenta mujeres muertas en lo que va de año a manos de sus agresores. Setenta vidas, setenta existencias cortadas de raíz. El último caso acaba de producirse en Barcelona. ¿Qué está pasando en nuestro país? El terrorismo doméstico, el machismo criminal, sigue campando por sus respetos, y no seremos una sociedad digna de tal nombre mientras no se acabe con esta repugnante lacra. Todos debemos implicarnos en este combate; todos, sin excepción. Vivimos en un estado ya no de alarma, sino de excepción, mientras haya tantas vidas amenazadas y finalmente sitiadas. Es una vergüenza absoluta. Es un fracaso colectivo impropio de un país desarrollado. Como siempre, el mejor arma es la denuncia, y hay un medio eficaz para hacerlo: el servicio telefónico 016, de información y asesoramiento jurídico en materia de violencia de género, puesto en marcha por el Gobierno de España como parte de su compromiso contra la violencia de género. ¡Actúa, llama!

Machis¡NO!

MachisNO
MachisNO

No se me ocurre un mejor título para este post que la viñeta que este jueves publicaba Forges en El País, a propósito de la conmemoración del Día Internacional contra la Violencia de Género. El maldito machismo criminal, que se ha llevado por delante la vida de 328 mujeres en los últimos cinco años, asesinadas por sus parejas o ex parejas. El maldito machismo criminal, que ha matado a 64 mujeres sólo en lo que va de año. El maldito machismo criminal, que sigue teniendo en vilo la vida de tantas mujeres, que viven aterrorizadas, en muchos casos sin atreverse a denunciar a su verdugo. El maldito machismo criminal, que con frecuencia sigue teniendo en el silencio cómplice del entorno de las víctimas su mejor caldo de cultivo. El maldito machismo criminal, que se alimenta del miedo de las víctimas, que deben saber que no están solas, que tienen a toda la sociedad detrás: la pesadilla puede empezar a terminar con una mera llamada al 016, el teléfono contra el maltrato.

Atención: crimen en ciernes

Sakineh Mohammadi
Sakineh

Una información de La Voz de Galicia, común a numerosos medios de comunicación españoles este miércoles, por no hablar del eco de preocupación mundial: «Varias organizaciones de apoyo a Sakineh Mohamadi Ashtiani, la iraní condenada a muerte por lapidación en su país, manifestaron ayer en Francia que temen que sea ejecutada hoy. «Sakineh Mohamadi Ashtiani aparentemente está amenazada de ser ejecutada mañana [por hoy] miércoles 3 de noviembre», señaló la revista francesa La règle du jeu , del filósofo Bernard-Henri Lévy. «Una carta del Tribunal Supremo de Teherán fue enviada a la oficina de aplicación de las penas en la cárcel de Tabriz, autorizando la ejecución rápida de Sakineh. Las ejecuciones tienen lugar los miércoles, de modo que estamos terriblemente preocupados por Sakineh», agrega. Sakineh Mohamadi, de 43 años, fue condenada en el 2006 a 10 años de prisión por complicidad en el asesinato de su marido y a muerte por lapidación por haber mantenido relaciones con dos hombres tras el fallecimiento de su esposo. Esta condena desencadenó una campaña internacional para evitar el castigo. La preocupación de La Règle du jeu es compartida por la Liga del Derecho Internacional de las Mujeres, según informaciones transmitidas por fuentes iraníes al Comité Internacional contra la Lapidación y al Comité Internacional contra la Ejecución. Este comité había informado el 11 de octubre de que el hijo de Ashtiani había sido detenido junto al abogado de su madre y a dos periodistas alemanes que pretendían entrevistarlo (…) En julio, Irán anunció que la condena a muerte por lapidación, confirmada en el 2007 en apelación, había sido suspendida, y que el caso era examinado de nuevo. Ayer, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, instó a Teherán a detener la inminente ejecución y a transformar la sentencia. Ashton pide, pues, a Irán «detener esta ejecución y conmutar la condena». Una ejecución en la horca no es más aceptable que por lapidación, advirtió Ashton.» No lo permitamos. Alza tu voz por ella, por ellas.