Oído ayer

Protesta en Madrid
Protesta en Madrid

El presidente del Gobierno dijo ayer en la homilía de clausura del congreso de exaltación del PP mantenido en Sevilla: «A todos los españoles les quiero decir que esta es una reforma justa, es buena para España y es necesaria. Es la reforma que España necesita para evitar que seamos el país de Europa que más empleo destruye (…) A los que protestan les digo: ¿saben que hay madres solas haciendo milagros? ¿Saben que hay padres de familia que ya ni imaginan cuándo trabajarán de nuevo? ¿Qué hacemos frente a ese desaliento?». A esa misma hora más o menos, en la protesta de Madrid contra la reforma laboral, yo escuchaba el siguiente testimonio de un manifestante: «Se han quedado los dos en paro en esta crisis. No tienen ni un duro, ni para darle de comer a su hijo de tres añitos. El otro día les vi y se me partía el alma porque llevaban tres días dándole arroz recocido al niño. Tres días comiendo el mismo arroz recalentado. El niño no lo quiere ni probar. El padre dice que ha pensado en el suicidio. Pero dice que eso no es lo más grave de lo que ha pensado, sino de que se arrepiente de haber tenido un hijo. Y se siente más culpable de eso que de pensar en quitarse la vida».

Bienvenid@s a la realidad

Garzón
Garzón

En resultas que según las últimas noticias el juez Garzón, abanderado de la lucha contra la corrupción, la guerra sucia, los abusos de poder y las tiranías, era poco menos que un delincuente miserable. Hombre, tendría sus fallos, pero alguna cosa buena hizo por la humanidad, ¿no? Resulta que la reforma laboral que se acaba de sacar de la chistera el Gobierno es la panacea y va a generar cinco millones de empleos, aunque tiene visos más bien de generar otros cinco millones de despidos, y si no al tiempo. Resulta que la realidad se ha presentado de golpe en la puerta de casa, llamando enloquecida, y está jodiendo la vida de muchos compatriotas. Resulta que pensábamos que vivíamos convencidos de que ya lo habíamos visto todo, y resulta que todo lo peor está por llegar. El día de mañana seguro que será peor que el de hoy si no hacemos nada por remediarlo. De momento, el domingo hay concentraciones contra la contrarreforma. La antaño alegría de vivir se está convirtiendo en la pesadilla de vivir, y esto no tiene pinta de mejorar. Qué tristeza más grande deben de sentir muchos compatriotas en este día se supone que consagrado al amor.

A la excelencia por la putrefacción

Crisis
Crisis

Estamos en un punto tan crítico en esta crisis de mierda que la solución que pergeñan algunos pasa por aliarse con la susodicha caca para ver si conseguimos dar alguna brazada hacia adelante. Al igual que un veneno en pequeñas dosis obra un efecto beneficioso y medicinal, y que en grandes cantidades es mortal, ese parece ser el principio activo de algunas propuestas que se vienen conociendo. Que si un banco malo que agrupe los productos inmobiliarios putrefactados, que si minijobs, minitrabajos con sueldos de mierda para crear empleo… Todo suena muy raro, y al tiempo, los verdaderos malos de todo este tinglado, lo que se están llevando muerta la pasta con sus juegos malabares con la deuda soberana, no parán de engordar sobre los restos del naufragio, sin que nadie se atreva a meterles mano. Llegar a la excelencia y salir de la crisis cogiendo carrerilla sobre la mierda… o conseguir que la suela del zapato se hunda aún más en la porquería. ¿Alguien entiende algo?