Los cascotes

Casco
Casco

Las calles de España están repletas de gentes desnucadas. Durante años hemos estado levantando entre todos, con desigual reparto de responsabilidades, castillos en el aire en forma de hipotecas infladas, sobreprecios por pisos que no valían lo que pagamos por ellos y cuyo valor se ha desplomado de forma brutal. La llamada burbuja inmobiliaria. Ahora algunos parecen haber descubierto la ensoñación en la que hemos vivido, puesta de manifiesto con el escándalo de Bankia, y se llevan las manos a la cabeza. Hemos estado levantando castillos en el aire, castillos que parecían de naipes, pero que resultaron ser de hormigón y mazacote. Y los cascotes resultantes del desastre nos han pegado ahora en toda la cabeza. La diferencia es que algunos estaremos de por vida atados a hipotecas miserables, por no escribir hipotecas de mierda, y que otros (vulgo Rodrigo Rato) salen por la puerta de atrás con indemnizaciones millonarias (tiene tela: 1,2 millones de euros en el caso del ilustre prócer). Así van las cosas en este país, y no hay cascos suficientes para tod@s.

¿Pero lo público no es siempre un estorbo?

Bankia
Bankia

Estos furiosos neoconservadores españoles que gobiernan lo público a su pesar, porque no creen en ello, que desprecian los servicios comunes, tiran ahora de iniciativas nacionalizadoras para que Bankia no caiga. ¿Pero lo público no les estorbaba siempre? Pues parece que no: con la misma mano que arrebañan diez mil millones de euros de la sanidad y la educación públicas, se aprestan a soltar una gallina pública igual de multimillonaria para que la exentidad del excolega Rodrigo Rato no se vaya por el sumidero de la crisis. El mismo celo público podrían emplear para ayudar, por ejemplo, a las centenares de miles de personas sometidas a hipotecas leoninas dadas por las entidades bancarias, con simpatía sin límite, a lo largo de todos estos años de burbuja inmobiliaria. O para que los inmigrantes sin papeles no se queden sin cobertura sanitaria. O para tanta gente que lo está pasando tan mal y que lo va a pasar peor con el apego a la motosierra de este Gobierno.

Cuestión de prioridades

Campaña
Campaña

El Gobierno conservador y de derechas que rige nuestros destinos ha vuelto a dejar claras sus prioridades, como revelan las principales partidas del denominado Plan de Publicidad y Comunicación Institucional 2012, aprobadas en el Consejo de Ministros de este viernes. Los viernes se están convirtiendo en días de grandes sobresaltos, y aunque en la reunión de los ministr@s de ayer no hubo bombazos como los de los precedentes consejos, sí que se deslizó una cuestión muy significativa respecto a las prioridades y a las maneras de ver el mundo que tienen en mente nuestros gobernantes. Así que ¡ni un viernes sin sorpresitas! y dos cuestiones muy significativas del mencionado plan gubernamental:

  • Destina cuatro millones de euros a hacer propaganda para vender la infumable reforma laboral del abaratamiento del despido.
  • Reduce a la mitad el dinero destinado a las campañas de sensibilización contra la violencia de género, de 3 millones de euros en 2011 a 1,5 millones de euros en 2012.

Quedan claras las prioridades de Rajoy. La lucha y la prevención del maldito machismo criminal, para lo cual es clave contar con campañas de sensibilización potentes, no le importan lo más mínimo. Un nuevo retroceso en las políticas de igualdad del Gobierno. Lo que molesta, se esconde debajo de la alfombra. Gracias, presidente.