Oído ayer

Protesta en Madrid
Protesta en Madrid

El presidente del Gobierno dijo ayer en la homilía de clausura del congreso de exaltación del PP mantenido en Sevilla: “A todos los españoles les quiero decir que esta es una reforma justa, es buena para España y es necesaria. Es la reforma que España necesita para evitar que seamos el país de Europa que más empleo destruye (…) A los que protestan les digo: ¿saben que hay madres solas haciendo milagros? ¿Saben que hay padres de familia que ya ni imaginan cuándo trabajarán de nuevo? ¿Qué hacemos frente a ese desaliento?”. A esa misma hora más o menos, en la protesta de Madrid contra la reforma laboral, yo escuchaba el siguiente testimonio de un manifestante: “Se han quedado los dos en paro en esta crisis. No tienen ni un duro, ni para darle de comer a su hijo de tres añitos. El otro día les vi y se me partía el alma porque llevaban tres días dándole arroz recocido al niño. Tres días comiendo el mismo arroz recalentado. El niño no lo quiere ni probar. El padre dice que ha pensado en el suicidio. Pero dice que eso no es lo más grave de lo que ha pensado, sino de que se arrepiente de haber tenido un hijo. Y se siente más culpable de eso que de pensar en quitarse la vida”.

Aroma republicano

Elefante republicano
Republicanos USA

Vienen aromas de los republicanos estadounidenses de la frugal y austera convención que la derecha española celebra en Sevilla. Se oyen cánticos en pro del desmantelamiento del Estado (¿y están también insinuando “del Estado del Bienestar”?) inspirados en la derecha norteamericana. Hablan de la inviabilidad y del despilfarro del Estado autonómico, pero sus presidentes regonales dicen que ellos no despilfarran, que los que despilfarran son los otros, con Zapatero a la cabeza. Ya sabemos todos también que los problemas financieros del Ayuntamiento conservador de Madrid, el más endeudado de España, se deben a que Zapatero se empeñó en soterrar la M-30. Acusan al PSOE de estar abrazado a la “cultura de la muerte” por su defensa del derecho de la mujer a interrumpir libremente su embarazo; es un eslogan que se ha repetido con mucho éxito en portadas de la prensa más reaccionaria y ultraderechista del país. Se presentan como alternativa de futuro y de recuperación: cuando el ciclo económico repunte, si gobernasen, no dudarían en atribuirse la bonanza universal, después de que un Gobierno socialista haya tenido que acometer las reformas necesarias para combatir la crisis que generaron, en gran medida, los aromas republicanos neocon. Cosas que pasan.