Terapia por duplicado

Silbatriz Pons
Silbatriz Pons

Dos obras en la Kubik este fin de semana, ambas balsámicas y recomendadas para masajear los sentidos, ganadoras del Festival de Piezas Work in Progress Croquis. Se pueden ver en doblete, con lo cual el tratamiento es doblemente eficaz. La primera, una pieza de dramaturgia audiovisual, que se ve sobre las tablas, pero que se sigue también en pantalla merced al ingenio de Vicente Colomar en La invasión de los ladrones de cuerpos, con dos mensajes fundamentales:

  • Cómo sería el mundo si los humanos no fuéramos tan humanos.
  • Somos animales movidos por instintos primarios.

La segunda, Episodio 08, una obra también en desarrollo, representada por Silbatriz Pons. Una pieza que no busca una interpretación a lo que ocurre en el escenario, sino a lo que ocurre dentro de nosotros, mediante el embrujo del silbido de su protagonista. Absténganse de verla quienes procuran siempre encontrar sentido a todas las cosas. La existencia ocurre porque sí, y en la magia de vivirla sin necesidad de aprehenderla está el truco para ahorrarse sufrimientos. Toda una terapia.

Bonnie y Clyde barceloneses

Bonnie & Clide
Bonnie & Clyde

La sala Kubik Fabrik comienza su quinta temporada, para fortuna de tod@s los que amamos este maravilloso espacio escénico, con una historia enloquecida y trepidante, un thriller que es casi una road movie aunque la historia -real o fingida- no salga de la habitación que comparten los dos protagonistas de Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce, hasta hoy en cartel (¡corran, no se la pierdan!). La obra, de Teatre Tantarantana, está basada en la primera novela del desaparecido escritor chileno Roberto Bolaño, escrita en colaboración con el escritor catalán Antoni García Porta, dirigida por Félix Pons. Los protagonistas de esta pieza de género negro son una pareja delincuentes fugitivos a lo Bonnie & Clyde, que toman cuerpo en el cuerpo de un escritor fracasado y su novia, su musa, que resulta ser una asesina sin piedad. Nihilismo, destrucción y caos, con toques de comedia, se suceden a lo largo de la hora y cuarto de este espectáculo, tiempo durante el cual uno da más de un respingo en la silla. Dos náufragos que son también víctimas en la Barcelona de los 80, anfetamínicos y alucinados. Una historia vertiginosa, un arte-facto, envuelto en temas de los Doors, claro, Bowie y otras leyendas musicales.

De poesía, no de prosa

Cartel del festival Feedback
Cartel del festival Feedback

La Kubik Fabrik, cubil de culturas, acoge hasta este domingo 30 el festival de danza internacional de creación coreográfica Feedback, que tiene la originalidad de representar cada noche una serie de piezas breves que están aún en gestación, a cuyo término se entabla un animado coloquio entre creadores y público, en un proceso de alimentación compartida, de feedback, en definitiva. Yo anduve en este cubil de culturas de la Kubik el jueves por la noche, y vi cuatro obritas. Es danza contemporánea y me acerqué con la ignorancia del lego y los ojos bien abiertos ante este arte abstracto que hay que contemplar como quien lee una poesía, evitando aplicarle las reglas de la prosa. De las cuatro piezas que vi, tan hermosas, hubo una primera, El Huerto Humano, que me recordó, no sé por qué, a esa película que acaba de hacer 25 años, Amanece que no es Poco,de José Luis Cuerda, por su mezcla de humor absurdo y surrealista. Las otras tres (Uninvited Presence, Nudo y Sutiles) me vinieron a hablar del ansia de liberación del ser humano y de su constante metamorfosis, del proceso de cambio profundo y constante que caracteriza nuestro ser. Son interpretaciones mías a la luz de los pasos de sus intérpretes, que danzando y andando en su mundo desandan el nuestro, o al revés, que por esto es un proceso de retroalimentación, de feedback.