Pura caverna, purita reacción

Los señores y las señoras de este vídeo que he insertado aquí abajo, tan ilustrativo, ¿qué aplauden? ¿Acaso están festejando que su equipo de fútbol ha subido de categoría, que su hija ha sacado todo sobresalientes, que por fin encontraron el truco para hacer pan perfecto, que se ha acabado el hambre en el mundo, que el ser humano ha logrado llegar a Venus, que se acabó la crisis? No. No son esos motivos festivos los que les hacen solazarse. Hace once años ya aplaudieron que nos metieron de hoz y coz en una guerra, la de Irak, sin motivos y sin explicaciones. Anoche aplaudieron que acababan de rechazar una iniciativa socialista en contra de la contrarreforma de la ley del aborto. Sin saberlo, con sus alharacas y sus chistecitos, con sus jaleos y sus aplausitos, han quedado retratados para la posteridad como lo que son: reaccionarios en la defensa de las libertades de las mujeres. Son pura caverna, purita reacción.

Olvido, no dimitas

Intimidad
Intimidad

En un país en el que no dimite ni el tato por gorda que la haya liado, resulta que una concejala socialista del Ayuntamiento de Los Yébenes (Toledo), Olvido Hormigos, pretende presentar su dimisión luego de que se haya difundido por las redes sociales un vídeo íntimo. Internet echaba ayer humo con el asunto, desplazando de sitio a la maldita crisis que lo ocupa todo y todo lo emborrona. ¿Qué delito o falta ha cometido Olvido para que deba abandonar su cargo? Ninguno. No dimita, usted no ha hecho nada malo. Es solo una mujer que da rienda suelta a su pasión, en unas imágenes que no debieron traspasar su intimidad y la intimidad de quien ella  quería, y que solo lo han hecho gracias a algún desalmado. Eso es todo, y eso, parece mentira y es lo verdaderamente vergonzoso, sigue molestando a las mentes casposas y cavernarias, que en estos tiempos de crisis vuelven por sus fueros. Quienes deberían dimitir son los políticos que nos sumen en este estado de depresión colectiva, los recortadores como Mariano Rajoy, los austerócratas como Angela Merkel, que hoy se encuentran en Madrid, los protagonistas de un triste vídeo de tijeras podadoras, y no usted.

PD.- Una buena noticia. La concejala anunció esta mañana que, después de todo el apoyo popular que ha recibido, no dejará el cargo. Ya hay una persona imputada por violación del derecho a la intimidad y el asunto está en manos de quien debe estar: los tribunales de justicia.

Contra la impunidad

¿Impunidad? No, gracias
No a la impunidad

Para poner voz a las voces que fueron segadas, para poner rostro a los rostros que fueron borrados durante la Guerra Civil y la dictadura franquista. Este es el espíritu que ha alentado a una decena de actores, actrices, autores y cineastas españoles a participar en el vídeo Contra la impunidad, realizado por la cineasta Azucena Rodríguez. Por el vídeo van desfilando Pedro Almodóvar, junto con los actores Maribel Verdú, Hugo Silva, María Galiana, Juan Diego Botto, José Manuel Seda, Pilar Bardem, Carmen Machi, Juan Diego, Paco León, Aitana Sánchez-Gijón y Javier Bardem, los escritores Almudena Grandes y Juan José Millás y el cantante Miguel Ríos, que dan voz a quince víctimas. De los miles casos de personas desaparecidas que reclaman unas 113.000 familias españolas, Almudena Grandes seleccionó a quince por criterios como “la fecha, las circunstancias” y que además hubiera habido “más de un asesinato” en la familia, según informa la agencia Efe. Se trata de “historias de gente que no está en los libros de texto, que han sido aplastadas por la historia y cuyos familiares no les han podido llorar públicamente”, señala Emilio Silva, presidente de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica. Cada testimonio se cierra con una pregunta: “¿Hasta cuándo?”, que pronuncian los actores al final de sus monólogos juntos a otras frases como: “No tuve juicio, ni abogado, ni sentencia, mi familia me sigue buscando”. “Ha sido necesario un vídeo así porque las historias de estas personas no están en los libros de texto, no se escuchan, no se sabe lo que han sufrido”, agrega Silva, que confía en que el documental sirva, no sólo para “avergonzar” a “los jueces que han perseguido a un juez por intentar investigar unos crímenes reales”, léase Baltasar Garzón, sino para que “hagan algo”.