Bonnie y Clyde barceloneses

Bonnie & Clide
Bonnie & Clyde

La sala Kubik Fabrik comienza su quinta temporada, para fortuna de tod@s los que amamos este maravilloso espacio escénico, con una historia enloquecida y trepidante, un thriller que es casi una road movie aunque la historia -real o fingida- no salga de la habitación que comparten los dos protagonistas de Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce, hasta hoy en cartel (¡corran, no se la pierdan!). La obra, de Teatre Tantarantana, está basada en la primera novela del desaparecido escritor chileno Roberto Bolaño, escrita en colaboración con el escritor catalán Antoni García Porta, dirigida por Félix Pons. Los protagonistas de esta pieza de género negro son una pareja delincuentes fugitivos a lo Bonnie & Clyde, que toman cuerpo en el cuerpo de un escritor fracasado y su novia, su musa, que resulta ser una asesina sin piedad. Nihilismo, destrucción y caos, con toques de comedia, se suceden a lo largo de la hora y cuarto de este espectáculo, tiempo durante el cual uno da más de un respingo en la silla. Dos náufragos que son también víctimas en la Barcelona de los 80, anfetamínicos y alucinados. Una historia vertiginosa, un arte-facto, envuelto en temas de los Doors, claro, Bowie y otras leyendas musicales.

De poesía, no de prosa

Cartel del festival Feedback
Cartel del festival Feedback

La Kubik Fabrik, cubil de culturas, acoge hasta este domingo 30 el festival de danza internacional de creación coreográfica Feedback, que tiene la originalidad de representar cada noche una serie de piezas breves que están aún en gestación, a cuyo término se entabla un animado coloquio entre creadores y público, en un proceso de alimentación compartida, de feedback, en definitiva. Yo anduve en este cubil de culturas de la Kubik el jueves por la noche, y vi cuatro obritas. Es danza contemporánea y me acerqué con la ignorancia del lego y los ojos bien abiertos ante este arte abstracto que hay que contemplar como quien lee una poesía, evitando aplicarle las reglas de la prosa. De las cuatro piezas que vi, tan hermosas, hubo una primera, El Huerto Humano, que me recordó, no sé por qué, a esa película que acaba de hacer 25 años, Amanece que no es Poco,de José Luis Cuerda, por su mezcla de humor absurdo y surrealista. Las otras tres (Uninvited Presence, Nudo y Sutiles) me vinieron a hablar del ansia de liberación del ser humano y de su constante metamorfosis, del proceso de cambio profundo y constante que caracteriza nuestro ser. Son interpretaciones mías a la luz de los pasos de sus intérpretes, que danzando y andando en su mundo desandan el nuestro, o al revés, que por esto es un proceso de retroalimentación, de feedback.

Animales feroces

Isaac Chocrón
Isaac Chocrón

Pocas obras he visto en la Kubik con tal profusión de actores y actrices como esta Animales Feroces, de Isaac Chocrón (escritor venezolano de origen sefardí que publicó esta obra en 1963), que hoy dice adiós en este teatro de Usera, a cargo del Colectivo Fisión Escénica. Once personas sobre el escenario, todas de la misma familia, en una obra de historias entrecruzadas alrededor de un suicidio con misterio de fondo, el de una posible pasión que solo se insinúa. Porque en  todas las familias hay mentirijillas, historias a medias y medias verdades es recomendable ver a estos animales feroces en evolución sobre las tablas de la Kubik, que se desarrolla a modo de flashes fotográficos, de trocitos de puzzle que van encajando y desencajando sobre la idea de la soledad llevada hasta sus últimas consecuencias. Es muy interesante, por cierto, la incorporación de música sefardita y de la iluminación a esta obra sobre una familia judía, hasta tal punto de que música y luz se convierten en dos protagonistas más de esta original pieza.