Caras A y B

Vinilo
Vinilo

En la vida nos vamos definiendo por lo que hacemos, y por lo que dejamos de hacer. Tenemos, como los vinilos de antes -ahora felizmente de moda de nuevo- cara A y cara B. En la A se va reflejando lo que hicimos, y los que nos queda por hacer antes de que se nos agote el tiempo y el contador llegue a su fin. En la B se almacenan decisiones que no tomamos: el novi@ que no tuvimos; el beso que no dimos a tiempo; la carrera que no nos atrevimos a hacer; el tren que dejamos pasar. Hay gentes incluso con cara C: seres terribles con muchas cosas que ocultar (aunque aquí viene al pelo una cita del escritor norteamericano Mark Twain: Every one is a moon: has a dark side which he never shows to anybody / Cada uno es una luna: tiene una cara oculta que nunca muestra a nadie). Poner en el giradiscos siempre la cara B, aunque no está mal recordarla a pequeñas dosis, conduce a la melancolía, que tiene su punto de amarga dulzura si no se abusa de ella. De la cara C de algunos de nuestros semejantes (o mejor, de nuestros repugnantes) mejor no hablar, porque se pueden reventar los altavoces. Así que me quedo con la cara A de la existencia: lo que nos queda por hacer, con un poco de arrojo y valentía; aún falta mucho tiempo para que la aguja llegue al final de los microsurcos del vinilo, si bien los surcos de la realidad ya se van marcando en nuestros rostros a estas alturas de la audición. ¡Carpe diem!

Día de gloria (para algun@s)

San Isidro
San Isidro

15 de mayo. San Isidro. Día de fiesta mayor en Madrid. Jornada de celebración también en otros puntos de España que tienen por patrón al santo labrador. Día de fiesta igualmente para  falangistas, ultraderechistas, derechistas, franquistas, terroristas, gürtelistas y algunos -istas más, entre ellos algunos compañeros/as de carrera judicial que le tenían ganas.  Es noticia en todos los medios que «el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) decidió ayer por unanimidad suspender cautelarmente de sus funciones al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, una vez que el Supremo decidiera abrir la fase oral contra el juez en el proceso que se sigue contra él por un presunto delito de prevaricación por su investigación de los crímenes del franquismo. Por la tarde, la comisión permanente del Consejo, reunida con carácter extraordinario, acordó, también por unanimidad, aplazar su decisión sobre el permiso solicitado por Garzón para trabajar como consultor externo de la fiscalía de la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya». Enhorabuena a tod@s. Lo han conseguido. Qué alegría para unos pocos, que tristeza para (modestamente, creo) una gran mayoría de ciudadanos que no entienden, no entendemos, nada. Una losa más en esta semana tan dura.

El delantero

Fútbol
Fútbol

«Un delantero jugaba por la izquierda. Tenía cintura, fuertes piernas, buena cabeza y facilidad para colocar la pelota. Recibía el aplauso del público, era feliz, y no se obnubilaba por el éxito. Había jugado ligas victoriosas, pero también sabía del sabor de la hiel; le costó mucho llegar aquí. Con el paso del tiempo, el partido se le ha ido complicando: no es fácil jugar en primera división. Ha habido gritos desde las gradas (desde los palcos sobre todo), árbitros impasibles y directivos de la competición que le han forzado a jugar por la derecha si quería que su equipo siguiera en la liga, nada más y nada menos. El delantero se resistió mucho tiempo, pero al final tuvo que ceder; amenazaron incluso con declararle fuera de juego si no lo hacía. Así que el delantero ha tenido que escorarse algo en su práctica, acometer sacrificios y someterse a lo que no le gusta, pero con la convicción y la confianza de que lo hace por el futuro, de que es un esfuerzo necesario para, una vez enderezado el juego, volver a su banda izquierda natural. Está muy triste y cariacontecido; se le nota la pesadumbre. Muchos de sus seguidores se han quedado sin aliento, preocupados por el delantero, en quien siguen confiando; conocen de su sacrificio y de lo doloroso de esta situación, y contemplan cómo, desde el gallinero, parece que en estos días grises el sol sale con más fuerza por la derecha del horizonte para ocultarse con celeridad por la izquierda con el declinar de las menguantes jornadas. Muchos comprenden y comparten el valiente esfuerzo del delantero por darle la vuelta a esta realidad, por difícil que ahora parezca, de que se haya hecho rápidamente tan de noche y de que en este terreno de juego haga tanto frío. ¡Ánimo!»