De Stradivarius

Stradivarius
Stradivarius

«Mire usted, doctora, que pensaba yo en la cantidad de gente que va de jefe, pero no sabe comportarse como tal, especialmente en estos tiempos de crisis. Que no sabe ejercer su responsabilidad, ni cuidar a sus subordinados. Imagine usted tener un Stradivarius, que no están ni a su alcance ni al mío (yo solo los he visto en el Palacio Real de Madrid), y en lugar de conservarlo en perfecto estado y en una vitrina, lo tuviera usted descuidado y cubierto de polvo. Y cuando lo fuera a tocar, le echara la culpa de que desafinara al pobre instrumento. No, oiga, si la culpa es de usted, que no cuida cosas tan valiosas, ni sabe lo que quiere. Digo yo, doctora, que esa persona de lo que debería preocuparse es de tener afinado el Stradivarius y en perfecto estado de revista, de mimarlo, de ser, en definitiva, buen director de orquesta y de de dejar de echar las culpas a los demás. (Por cierto, ¿qué nos dan de mamar en este país para que siempre haya seres que tengan que estar buscando culpas y culpables?) Porque el supuesto jefe que no respeta a los demás en su trabajo, el que desprecia y no trata bien a sus subordinados, es que no les quiere y, por tanto, no se los merece, ni se merece que a él le quieran.»

Desagües abiertos

Moscas
Moscas

Este gobierno tan conservador, tan de derechas, que rige nuestros destinos no deja de dar sorpresas día tras día. La última proviene de mano de la presentación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2012, con las medidas de amnistía fiscal para quienes han estado evadiendo capital por la patilla. Mientras se sube impuestos al común de los mortales y se recortan todas las partidas sociales, Mariano I decide hacerle un regalito fiscal a los defraudadores, pobres, que sufren mucho. Si usted o yo tenemos la mala suerte de quedarnos sin trabajo, nos veremos en la calle con una mano delante y otra detrás, con una indemnización miserable gracias a la última reforma laboral, con las ayudas sociales menguadas, la atención sanitaria y educativa por los suelos y quizá desahuciados de nuestros hipotecados hogares sin remedio. Pero, eso sí, los grandes defraudadores podrán seguir comiendo langosta con vino del Rhin, que este Gobierno no solo no les va a perseguir, sino que les premia. Gracias, presidente, por abrir los desagües para que siga fluyendo la mierda de los colegas. Las moscas están de enhorabuena.

Quo vadis?

Merkel
Merkel

¿Dónde vamos con este empecinamiento en el recorte impuesto por Angela Merkel,  soberana de Europa, a Mariano I? Hoy se conocerán los Presupuestos de 2012, con un tijeretazo de 35.000 millones a las cuentas públicas. Con un sector privado bajo mínimos y otro público que no invierte, ¿qué espera a este país? ¿Qué hacemos? ¿Echamos el cierre a España y tiramos la llave al mar? Hace falta otra dirección en Europa, otros políticos que defiendan la austeridad, sí, pero combinada con políticas de estímulo al crecimiento bajo una óptica socialdemócrata. Otra Europa, porque si no, seguiremos la deriva. Por eso son tan importantes las inminentes elecciones presidenciales en Francia, en las que ojalá gane el socialista Hollande, y las futuras en Alemania, también con muy buenas perspectivas para los socialdemócratas. Otro eje francoalemán que imponga otras políticas más allá del mero ajuste contable en el que se empecinan Merkel y Sarkozy para la locomotora, a costa de hacer descarrilar a todo el convoy.

PD.- ¿Hará el Gobierno caso a las multitudinarias protestas de ayer contra la reforma laboral? ¿El sostenella y no enmendalla va a ser su única respuesta?