Seis años

Monumento de Atocha
Atocha

Múltiples actos honran hoy en Atocha, El Pozo, Santa Eugenia y varias instituciones oficiales la memoria de las víctimas de los terribles atentados del 11-M en Madrid. Se cumplen seis años ya de aquella execrable masacre, obra del terrorismo islamista fanático y enloquecido, que segó la vida de 192 personas. Esta gran, extraordinaria, metrópoli aún sangra por la herida cuando regresan aquellos recuerdos. El mejor homenaje a las víctimas es la unidad de tod@s para que barbaries semejantes no vuelvan a repetirse jamás, y el recuerdo perenne a todas y cada una de ellas. Fueron jornadas terribles, sí. Pero tras la sangrienta barbarie vinieron también, inmediatamente, como un resorte, la solidaridad ciudadana, el compromiso, las ganas de salir adelante de esta ciudad; las únicas cosas positivas con las que se puede quedar uno cuando evoca aquella carnicería. Porque también vinieron otras cuestiones para olvidar, como la mentira.

Desinformación veraz

Confusión
Confusión

«Buenas tardes, agente. Aquí Cleofás Cista, listo para denunciar. Le cuento, y perdone que le moleste, que le veo con mucho lío, pero es que esto es muy importante. Vaya llamando a sus superiores y al comisario, porque aquí hay tomate; hágame el favor de llamar incluso al ministro; pare, al ministro mejor no. Voy al grano, no se ponga nervioso. Estuve viendo la otra noche un bien documentado reportaje en la TDT -qué programas tan veraces, oiga, ya era hora de que se hicieran en esta España presa del caos, la destrucción, el dolor, abocada  a la desaparición y en manos del anticristo-. Viendo ese reportaje la otra noche, ya le digo, volví a convencerme de que detrás de los atentados del 11-M en Madrid están elpsoeetamarruecoszapaterorubalcabablancoacidobóricoextrañassustanciasexplosivasetc. Pues bien, mosqueado como estoy, hete aquí que a la mañana siguiente me encontré a mi vecina del quinto comprando en la farmacia unos extraños productos llamados apiretal y betadine. Yo creo que es terrorista; además  tiene dos críos pequeños, y juraría yo por dios que -para más inri- sin bautizar, una prueba inequívoca de su naturaleza maligna y sediciosa. Apiretal y betadine, eso es lo que creí oírle. Seguro que son sustancias empleadas para hacer explosivos y que algo tiene que ver con el 11-M. ¿Pueden detenerla, o llamo mejor a alguna cadena de esas de la TDT y se lo cuento?»