No todo es mentira

Nueva York
Nueva York

Del 11-S que golpéo la capital del mundo y otros lugares de Estados Unidos se pueden extraer muchas lecciones, algunas muy reiteradas a lo largo de esta primera década de tan execrables crímenes terroristas. Es una jornada que se presta a echar la vista atrás y a intentar recordar qué estaba haciendo un@ en aquella jornada, tal y como se manifiesta hoy en tropecientos reportajes periodísticos publicados a propósito de la efeméride. Tiempo para recordar cómo han cambiado nuestras vidas en estos diez años de sobresaltos, en los que ha ganado terreno la incertidumbre sobre el futuro. Y una lección que no se puede olvidar: que aquel atentado con visos de ciencia ficción estaba pasando y estaba ocurriendo ante nuestros ojos de televidentes, que no todo lo que sale en televisión es mentira.

PD: Desde que sucedió este 11-S de 2001, se olvida otro execrable 11-S: el del golpe militar que acabó en 1973 con la vida del presidente chileno Salvador Allende, a manos del no menos execrable Pinochet.

Locos cariocos del mundo, ¡rehuíos!

Terry Jones
Terry Jones

El verano promete acabar con un intenso repunte en las temperaturas mundiales, que está ya ablandando las mentes. El sudor empaña la vista y nubla el entendimiento. Y todo originado por la hoguera que un tal Terry Jones, pastor protestante para más señas, se ha propuesto encender este sábado en Florida para quemar coranes en el aniversario de los execrables atentados del 11-S. Veamos: el tal Jones es sin duda un tipo que entra en la amplia categoría humana de los Locos Cariocos (LC), tan abundante a lo largo de estos siglos de existencia humana sobre la faz de la Tierra. Antes a estos tipos se les consideraba poco menos que los tontos del pueblo (TP), a los que nadie hacía caso. Ahora a personas como Terry Jones se les abren todos los escaparates digitales, los medios globales agigantan sus peligrosos desvaríos y generan a su vez unas peligrosas reacciones de otros LC que no son ninguna broma y prometen darnos más de un disgusto, en forma de posibles atentados terroristas para responder a la hoguera de un chalado. Cuando terminaba de redactar estas líneas, llegaba vía BBC la noticia de que el tal Jones desistía de prender su hoguera, pero al levantarme con la radio esta mañana el tipo dice que lo está reconsiderando. Ocurra lo que ocurra, los ultraderechistas del norteamericano Tea Party y la Cadena Fox tienen un nuevo héroe; los islamistas radicales tienen un nuevo demonio que agitar; enhorabuena a todos. ¡Locos cariocos del mundo, rehuíos! Y dejadnos en paz a los demás, que bastante tenemos ya con los sudores cotidianos.

Seis años

Monumento de Atocha
Atocha

Múltiples actos honran hoy en Atocha, El Pozo, Santa Eugenia y varias instituciones oficiales la memoria de las víctimas de los terribles atentados del 11-M en Madrid. Se cumplen seis años ya de aquella execrable masacre, obra del terrorismo islamista fanático y enloquecido, que segó la vida de 192 personas. Esta gran, extraordinaria, metrópoli aún sangra por la herida cuando regresan aquellos recuerdos. El mejor homenaje a las víctimas es la unidad de tod@s para que barbaries semejantes no vuelvan a repetirse jamás, y el recuerdo perenne a todas y cada una de ellas. Fueron jornadas terribles, sí. Pero tras la sangrienta barbarie vinieron también, inmediatamente, como un resorte, la solidaridad ciudadana, el compromiso, las ganas de salir adelante de esta ciudad; las únicas cosas positivas con las que se puede quedar uno cuando evoca aquella carnicería. Porque también vinieron otras cuestiones para olvidar, como la mentira.