Cultura pistolera

La horrenda tragedia de Connecticut, con un chalado que entró en un colegio de Newtown y se llevó por delante la vida de más de veinte personas, muchas de ellas niños y niñas de corta edad, vuelve a disparar el debate sobre el fácil acceso a las armas en Estados Unidos. Ojalá el presidente Obama haga algo por contener semejante barbaridad, la consecuencia extrema del culto a la pistola que está en el origen de esta nación, denunciado por Michael Moore en el documental (de hace ya unos años) Bowling for Columbine. Pero parece complicado en un lugar en el que puede comprar uno un fusil de asalto casi que en cualquier parte, y en el que en muchas casas hay verdaderos arsenales. Mi hermano pequeño, que vive allí, me manda un periódico reciente, cuya foto adjunto, con anuncios de anuncios de fusiles automáticos (desde 300 euros, una bagatela), al igual que los periódicos de este lado del charco traen perfumes a estas alturas del año: algo de lo más normal del mundo. A nosotros nos choca, pero mucha gente de allí lo ve como si tal cosa, con poderosos grupos de presión a favor de seguir defendiendo esta cultura pistolera. Obama parece estar dando algunos pasos para ir conteniendo esta locura; ojalá llegue a buen puerto y la tragedia de Newtown alumbre, al menos, un tiempo nuevo.

Las tiras cómicas en un periódico de USA, y al lado los anuncios de armas. Normal, ¿no?
Las tiras cómicas en un periódico de USA, y al lado los anuncios de armas. Normal, ¿no?

Respeto

Adiós, desesperanza
Desesperanza

«Doctora, mi padre y mi madre me enseñaron a respetar a los semejantes, hicieran lo que hicieran y se encontraran donde se encontraran en la escala social; fuesen quienes fuesen, barrenderos o ministros. Y así procuro hacerlo en mi vida, recordando que todos somos iguales, vistamos trajes o sudaderas, llevemos pañuelos o corbatas. Respetar a tus semejantes como seres iguales ante la vida que somos, que afrontamos semejantes miedos y frustraciones semejantes. Estos días en que dimitió Esperanza Aguirre, la todopoderosa ya expresidenta de Madrid, me acordé mucho de este asunto del respeto, porque es verdad que su marcha fue saludada con respeto. Y yo me preguntaba si este personaje público se merecía respeto en semejante trance, para concluir que sí. Ahora bien, doctora, para recordar también que no fue ella, que gobernó para los pudientes y los de rentas altas de la Comunidad de Madrid, un ejemplo precisamente de respeto hacia los demás. Porque no son muestras de respeto precisamente las políticas neoliberales que ella ha practicado, las del sálvese quien pueda y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. Las de su, seguro, admirado Romney del 47%. A mí más que darme esperanza, me dio desesperanza. Hasta siempre.»

Bad day

Barack Obama
Barack Obama

Sí, es sin duda un mal día para la derecha neocon de Estados Unidos. La Cámara de Representantes dio luz verde en la madrugada de este domingo (por una estrecha mayoría: 219 votos a favor y 212 en contra) a la reforma del sistema sanitario norteamericano, lo que representa un paso clave (aunque no sea el último) para el logro de uno de los proyectos estrella de la Administración de Barack Obama, que pretende dotar de seguro médico a más de 30 millones de estadounidenses que en este momento se calcula que carecen de él y establecer en la primera potencia mundial un sistema similar -aunque con menos prestaciones- al de la cobertura médica universal de Europa occidental, una carencia realmente difícil de creer en una sociedad tan avanzada (al menos a ojos de muchos defensores del Estado del Bienestar en esta otra orilla del Atlántico). El Yes, we can (Sí, podemos) de la campaña obamiana se transforma así para los seguidores del presidente en Yes, we did (Sí, lo hicimos), alcanzando un objetivo que otros mandatarios estadounidenses no pudieron conseguir. Congratulations!