Vivan las tormentas de verano

Stones
Stones

Las mejores noches de verano en el Foro son aquellas que revientan en forma de maravillosa tormenta que refresca el aire. Truenos, relámpagos, rayos… El ambiente que se carga de electricidad y pone los vellos de punta. El olor a ozono antes de que la lluvia empape los cuerpos: que los encharque. Qué gusto sacudirse el bochorno debajo de una manta de agua y no echarse a correr cuando comienza a tronar (¡oigan, que es lluvia, que no es ácido clorhídrico!). Este pasado sábado al anochecer hubo una gran tormenta de verano, mis favoritas. Me pilló cerca del estadio del Manzanares, y me hizo recordar el concierto de los Rolling Stones un verano de 1982, al poco de recuperarse la democracia en España, cuando una furia de los cielos precedió un memorable recital de la banda británica en el Vicente Calderón (así lo describen quienes lo vivieron, que yo solo lo he visto en vídeo), con Mick Jagger envuelto en una bandera española. En el otoño del 82 también tuvo lugar la primera visita de Juan Pablo II a España. Ángeles y demonios reunidos en un mismo año. El sábado 20 de agosto de 2011 por la noche cayó la gran tormenta que comentaba al comienzo de este post, sobre los peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud [Católica] en Cuatro Vientos y estuvo a punto de arruinar la letanía de su sucesor. Cada uno elige el chou que sigue en la vida. Yo me quedo con los Stones, que al menos sé a qué atenerme.

PD: Por cierto, SuSan[tidad] se despidió de la JMJ 11 sin pedir un chavo para la hambruna del Cuerno de África. Menudo olvido. Demasiado apego a los bienes temporales. Lástima que no aprovecharan para rogar para quien lo está pasando mal, muy mal. Dona aquí (sí, yo ya lo hice).

Quiebra moral

Somalia
Somalia

Mientras Occidente se afana porque sus sistemas financieros no se vayan al cuerno a cuenta del ataque de especuladores sin fronteras, la vida de millones de personas está en peligro -no ha dejado de estarlo- en el Cuerno de África. Los especialistas se ufanan de que en Estados Unidos no se haya producido la temida quiebra financiera. La otra quiebra, la moral, ya se ha producido, aunque todos podemos poner un pequeño granito de arena para contenerla. Unicef explica que «más de medio millón de niños está en riesgo inminente de muerte debido a la desnutrición aguda. En Somalia, Etiopía y Kenia se estima que 2,3 millones de niños sufren desnutrición aguda. Cerca de 11 millones de personas están en riesgo ante esta situación. Naciones Unidas ha declarado el estado de hambruna en Somalia, donde las tasas de desnutrición ya superan el 80% en las zonas del sur». Actúa y únete para remediar la situación. Combate la quiebra moral, el abandono de Occidente hacia la situación de millones de personas. Los especuladores del mundo no lo van a hacer por ti.

Relativizando

Cuerno de África
Cuerno de África

Una noticia para tod@s aquellos que hoy tuvieron un mal día porque acaban de descubrir que alguien les ha rayado el tapacubo trasero derecho del coche o que el aire acondicionado ya no enfría como debiera ahora que aprieta la caló, esos grandes disgustos que nos amargan la vida: «La prolongada sequía que sufren los países del Cuerno de África amenaza ya a más de ocho millones de personas en Djibouti, Etiopía, Kenia y Somalia, cifra que aumentará por el alza de precios de los alimentos y del combustible que está causando en esos países la falta de agua. Según alertó este martes la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), los índices de desnutrición aguda “están muy extendidos”, y más de ocho millones de personas “necesitan ayuda de emergencia”. Esta situación se debe a que la región encadena dos temporadas consecutivas de lluvia con unos niveles de precipitación muy por debajo de los normales, lo que está generando pérdidas de producción agrícola, un agotamiento de los pastizales y una elevada mortalidad del ganado (…)». Que nos perdemos en chorradas, en definitiva, mientras ahí fuera hay gente que lo pasa verdaderamente mal y que en algunos casos morirán sin saber lo que es poder preocuparse por un tapacubo ni por un aparato de aire acondicionado.