Chulap@s del siglo XXI

Vestido de chulapa
Vestido de chulapa

Los pequeños chulapos y chulapas madrileños de esta segunda década del siglo XXI vienen de países muy lejanos. Gastan acentos de fuera, tienen rostros de otros lados. Pero cuando se ponen los atavíos para ir a la Pradera de San Isidro, son todos iguales, los nacidos de padres y madres de acá y los que tienen origen extranjero, aunque ahora ya sean de dentro, de este Foro que acoge a todos por igual. En la entrada del cole público de mi hija Estrella, el pasado viernes, se hicieron todos fotos tan contentos, los de aquí y los de fuera, riéndose de sus pintas, tan castizos con sus trajes. «Eres mi chulapo chinito, y tú eres mi chulapo café con leche», decía Estrella con ternura a alguno de sus amiguitos del cole. Estos pequeños madrileños de San Isidro 2011 son la sociedad del futuro, y en su educación deberían volcarse todos los esfuerzos públicos. Esta es una buena elección para decidir el voto el 22-M: si cree usted en una enseñanza pública, de calidad e integradora, elija bien la papeleta, porque no todas las formaciones políticas defienden lo mismo.

800 primaveras

Compostela
Compostela

Sobre la piel de toro han brotado a veces flores, a veces lunares, durante estos largos siglos de historia. En estas últimas décadas de ladrillazo y tentetieso el cutis se le ha estropeado con tanto hormigón, sobre todo en la costa. Pero hace casi mil años surgió una flor de piedra en una de sus esquinas, la que mira más al noroeste, levantada sobre la leyenda originada alrededor de una tumba, algunos dicen que de un santo, otros que del hereje Prisciliano. Qué más da. El caso es que para compensar la levedad de esa posible ficción se tallaron en sólida piedra palacios, templos, escalinatas, fuentes… hasta conformar las estrellas que componen el skyline de Santiago de Compostela, una de las ciudades más bellas de la península, cuya catedral está de 800º cumpleaños.

Mutis por el foro

José Sócrates
José Sócrates

Tres han hecho, o les han hecho hacer, mutis por el foro en la jornada de ayer. La primera en irse, la actriz Elizabeth Taylor, una clásica de la gran pantalla que llegó al final del camino. Mi madre, que también se marchó hace unos meses, se llamaba Felicitas, pero en su familia la conocían como Liz, no sé si por compartir con la primera unos ojos indescriptibles. Otros que hacen (de momento) mutis por el foro: el Supremo echa de la pista a Sortu, la nueva marca de la izquierda abertzale, por considerar que su actuación no es sincera y que son meros herederos de Batasuna. El tercero en salir por la puerta fue el primer ministro de Portugal, José Sócrates (tiene cierta apostura de actor este hombre), en un honroso gesto después de que el Parlamento luso rechazara su plan de ajuste financiero para afrontar la crisis. Mientras tanto, mi hija (5), al tiempo que escribo esto con la radio de fondo haciendo el habitual repaso de la penosa actualidad, apostilla con ternura: «Papi, yo no quiero que seas presidente de este país, porque no me verías nunca». Tranquila, hija, que yo tampoco. La vida, Estrella, es puro teatro 😉