Web 2.0 power

Manifestación
Manifestación

Hablar del poder e influencia de las redes sociales de la web 2.0 a estas alturas parece de perogrullo, aunque a veces no seamos conscientes de ello. Las redes forman ya parte de nuestra existencia y demuestran su eficacia a la hora de unirnos en una causa, como sucedió el pasado sábado con las exitosas manifestaciones y concentraciones que se desarrollaron en una veintena de ciudades de España, contra la impunidad de los crímemes del franquismo y a favor del juez Garzón. Buena parte de estas protestas se canalizaron a través de Facebook, en donde proliferaron grupos con cientos de miles de seguidores de la causa. La denominada por el sociólogo español Manuel Castells «autocomunicación de masas» de la era digital coexiste con la comunicación de masas de la era analógica («Comunicación y poder». Madrid: Alianza Editorial, 2009) e impacta en la opinión pública y en las relaciones de poder. Todos estamos en las redes sociales, como ayer describía El País en su suplemento dominical («Conectados. La era de las redes sociales»). Pero estamos sólo en los primeros tiempos de esta nueva sociedad red, que tiene a su disposición para desarrollarse todo el potencial de las nuevas tecnologías de la información para introducir «nuevos actores y nuevos contenidos en el proceso de organización social, con relativa independencia de los centros de poder», apunta Manuel Castells, uno de los mayores especialistas mundiales en sociedad de la información. Posiblemente no todos los asistentes a la multitudinaria manifestación del sábado en Madrid estuvieran en las redes sociales, pero lo que es seguro es que todas esas personas, algunas sin saberlo, se vieron afectadas por los revolucionarios procesos de comunicación que operan en la nueva sociedad. Continuará.

Tarde de manifestación

Manifestación
Manifestación

24 de abril. Un día primaveral para pasar una tarde de manifestación, la que ha convocado la Plataforma contra la Impunidad del Franquismo, que comenzará a las 18:30 en Madrid, desde la plaza de Cibeles hasta la Puerta del Sol. En este lugar está previsto que el director de cine Pedro Almodóvar, la escritora Almudena Grandes y el poeta Marcos Ana den lectura a un manifiesto en solidaridad con las víctimas del franquismo y sus familiares. No será la única concentración en apoyo al juez Baltasar Garzón que tendrá lugar hoy en España; otros actos a la misma hora están convocados en otras ciudades, y también habrá concentraciones ante las embajadas de España de varias partes del mundo como Buenos Aires, Bruselas, Londres o París.  En las marchas, como explicaron los convocantes -que reiteran su respeto a las instituciones democráticas-, se mostrará la solidaridad con las víctimas del régimen y se pedirá «justicia, verdad y reparación» para los familiares de los «al menos 113.000 desaparecidos, los fusilados, encarcelados, represaliados y exiliados» por la dictadura. A manifestarse, que la tarde está buena y la causa es justa.

Manufacturas Iberia

¿Impunidad? No, gracias
¡No a la impunidad!

No se sabe a qué siglo se remonta en esta piel de toro la fabricación de mantas, velos y otros telajes encargados de tapar vergüenzas de nuestra historia, mas es sin duda una manufactura con mucha tradición en la península. Quienes gobernaban nuestro ser colectivo -por sus malas obras les podéis conocer- tejieron gruesos paños para disimular el pasado árabe, morisco y judío de España, por citar simplemente algunos ejemplos. En etapas más recientes, la historia de la dictadura de Franco se cubrió con tupidos mantones, que el tiempo ha ido deshilachando, dejando sus horrendas vergüenzas al descubierto, por más que algunos ahora se pongan muy nerviosos y corran presurosos a intentar componer algunos remiendos. Parece que no se quieren enterar de que ha llegado el momento de sacudir el manto de ignominia que todavía llena de dolor a muchos compatriotas, que simplemente le piden a la justicia una reparación y poder abordar con naturalidad la historia de una dictadura cruel, desalmada y sangrienta, que truncó los sueños de libertad y progreso de millones de personas de este país, y que -por mencionar un caso cercano- represalió salvajemente a la familia materna de mi hija Estrella, «porque pensaban distinto», como mi niña ya sabe. De todo esto se está hablando, hasta el 22 de abril, en la Concentración permanente por la justicia universal. Investigar el franquismo no es delito, que se desarrolla de 10:00 a 20:00 horas en la Escuela de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense de Madrid  (San Bernardo, 49). ¡Fuera mantas, fuera telarañas!