Consejos vendo

Ana Botella
Ana Botella

¿Qué se puede esperar de una institución, el Ayuntamiento de Madrid, que no tenía al día y en regla la licencia de la sala en la que se han producido cuatro muertes hace unos días? Poca cosa, más bien nada. Con el agravante de que esa sala, la desgraciadamente célebre Madrid Arena, es de titularidad municipal. Estamos hablando de la misma administración con cuyas trabas burocráticas topan muchas personas que desean abrir un negocio o emprender una actividad. La misma administración que hace unos años, en la comunidad de vecinos donde vivo yo, nos impuso una amenaza de embargo por importe de varios miles de euros (que no se ejecutó después de mil gestiones) por problemas surgidos con una obra comunitaria (conocidas son las dificultades que entraña ponerse de acuerdo en cualquier comunidad de vecinos para hacer las cosas en tiempo y forma). La misma administración que ahora, por un problema de licencia, amenaza el futuro de una modesta sala de teatro del sur de Madrid, Kubik Fabrik, que ha dinamizado la vida cultural de esta parte del foro (¡ánimo, amig@s, pronto volveréis a escena, fijo!). ¿Y resulta que esa administración no se comporta con el mismo rigor dentro de sus dominios? Consejos vendo, y para mí no tengo. Esta situación, y máxime después de la muerte de varias personas, se cobraría en otro país alguna destitución y/o dimisión.

De todos, menos de Franco

Velas
Velas

MI hija Estrella, impulsora de este cuaderno, es una fuente permanente de inspiración para mí. Sus reflexiones, sus ocurrencias, las maneras en las que va descubriendo el mundo desde esa atalaya despierta que es su cerebro de siete años, me motivan y me animan a seguir mirando alrededor. Estrella me contó que participó el miércoles, día previo al Todos los Santos de antes (ahora llamado Halloween), en una especie de rito laico en el cole público al que asiste, consistente en encender una vela en su clase por todos los que nos han precedido, por los seres que se fueron. Estrella no sabe mucho de la historia de España, pero algo sabe ya. Entre quienes nos precedieron en la piel de toro ha habido mucho maleante en forma de militarote reaccionario, rey atolondrado y cura cerril: estos tipos han campado por sus anchas en los siglos precedentes. En la base ha habido también mucha gente noble, abnegada y trabajadora, como su abuela Feli. Así que Estrella me contó que, cuando encendieron la vela, ella se acordó de su abuela y de otras personas que se fueron. “Nos acordamos de todos los muertos, papi, menos de Franco”, me confesó muy seria mi niña, que a su edad se define como feminista y de izquierdas. Estrella dice que prefiere Halloween a la Navidad porque la segunda fiesta la ve muy “de cursis”, salvo los episodios que protagonizan Papá Noel y los Reyes Magos, claro, que tonta no es.

Susto o muerte

Halloween
Halloween

«Menudo susto tengo en el cuerpo, doctora. Me he levantado congestionado y con un sudor frío empapando mis sienes. He soñado que un tipo siniestro con aspecto de manostijeras recortaba todos los derechos sociales desde el poder, al grito de “el que quiera educación o sanidad, que se lo pague; y el que no pueda, que le den; mala suerte, que la vida está muy cara y hay que meter mano a estas minucias si queremos crecer”. Con una mano podaba, con la otra sostenía un puro humeante, sin inmutarse. Mi mente calenturienta dejó entrever una alcaldesa de Madrid consagrada a organizar procesiones y romerías en ambas orillas de Madrid Río, dedicadas a exaltar a su santo esposo, entronizado como nueva deidad. Porque parece ser que en mi pesadilla el actual alcalde habría saltado a un ministerio desde el que se afanará por seguir dando pasos hacia la Presidencia que siempre ha ansiado. Y luego también vi a otra política que confundía un cuentacuentos de un colegio con una especie de horroroso maltrato infantil. También aparecía otra mala malísima señora que… Y unos directivos de bancos enfundados en un disfraz sangriento de bonus que… Esto es todo por la influencia de Halloween, ¿verdad, doctora?»