¡Sigan al asesino!

Panama Jack
Panama Jack

«Sí, agente; lo que le digo. Era un tipo anodino, sin más; de unos setenta años; pelo blanco. Deambulaba ayer por los pasillos de la estación de metro de Legazpi, la mirada torva. Su comportamiento me hizo sospechar; siempre creo que todo el mundo es sospechoso de algo. Vencí mi miedo y pude mirar de reojo dentro de la pesada bolsa que portaba, cuando subí detrás de él en la escalera mecánica. Y ahí comprobé que yo estaba en lo cierto: la bolsa contenía un torso de un ingenio mecánico que identifiqué como el quemador de una caldera de gas, posiblemente destrozado a martillazos. No me cupo duda: este criminal había asesinado a su caldera, la había despedazado con saña y estaba repartiendo ahora los restos de su víctima por todo el metro de Madrid, para que no quedaran pruebas de su execrable crimen. Bueno, agente, tampoco es que me extrañe: la caldera de mi casa falló este crudo invierno más de una vez y mi mujer y yo también pensamos en asesinarla, aunque al final se impuso nuestro carácter, de natural compasivo, porque nuestra Saunier Duval es como si fuera de la familia. Pero lo del tipo este del metro… me inquietó, y por eso vine a la Comisaría a poner una denuncia. Una prueba de su, sin duda, naturaleza psicópata: la bolsa en la que portaba los restos mortales aún humeantes era de ¡Panamá Jack! ¿Dónde se ha visto algo semejante? ¡Por Dios, síganle la pista antes de que despedace a su siguiente víctima!»

Saludos en gallego

Castro de Baroña
Castro de Baroña

O saúdo hola escríbese en galego sen hache, como as ondas do mar que lamben as rías daquel canto atlántico nun ir e vir permanentes. Que caprichosa é a lingua galega para un castelanfalante. Un exemplo: cambia as cousas de xénero, alborotándoas quizais. Los árboles son as árbores; la miel, o mel; la sal, o sal. Así pois, ¡ola!, amigos e amigas de Lugo, de El Progreso -querid@s compañeir@s-, de Santiago, de A Coruña… Marchei hai anos pedindo que a vida vos fose grata; que o tempo non vos ensinase demasiado nin a dentadura, nin as ortodoncias. Espero que na maioría de casos fose así; noutros xa sei que a vida foi máis inxusta. Sígovos desexando o mellor, que a néboa non vos embace a alma, a pesar das dificultades cotiás, e que o sorriso aflore sempre no voso rostro; que a proa da vosa existencia siga surcando o mar co vento a favor. Unha aperta.

Inputs y outputs

Cabra
Cabra

Loco mundo. Vacunamos a las máquinas informáticas que nos rodean para que no contraigan virus, se vuelvan locas y perezcan entre estertores de unos y ceros, pidiendo a gritos ser formateadas. Nos gastamos una pasta en medicamentos para nuestros bien provistos botiquines domésticos -casi todos tenemos una pequeña farmacia en nuestro hogar-, mientras en otras partes del mundo carecen de una simple aspirina. Llevamos a nuestros ordenadores a que los miren en clínicas informáticas tras enloquecerlos con toda la información que les metemos, pero nosotros nos creemos los más cuerdos a pesar de que también somos simples terminales sometidas a un incesante trasiego de inputs y outputs por segundo, que tras largos años acaban rayándonos (y rallándonos) el disco duro, sin que haya antivirus que valga para sanarnos de la locura cotidiana. Locos que se creen cuerdos y gentes cuerdas que realmente están como cabras -pobres animales, siempre invocamos su nombre en vano para justificar nuestra insania-; así es la vida.