Chabacano, SA

Peineta
Peineta

«Ha nacido Chabacano, SA (en adelante, Chabacanosa), una empresa que sigue las últimas tendencias en saludos y buenas formas que han puesto de moda políticos como José María Aznar y Esperanza Aguirre. En Chabacanosa, por unos modestos honorarios, aprenderá usted a dirigirse con gracejo y estilo a sus amigos y enemigos. Le enseñaremos también a despedirse con garbo de conocidos y desconocidos, dándole siempre un toque cool y trendy a los adioses. Olvídese de los sosos “hasta luego” o “hasta más ver” y sustitúyalos por un buen corte de mangas, unos cuernos o una peineta en todo lo alto. Contamos con los mencionados profesores de reconocido (des)prestigio, que le harán triunfar en cualquier reunión social y acaparar la atención de fotógrafos y cámaras de televisión. ¡Ponga una peineta en su vida y salga en las primeras planas!»

No gano para detergente

Vociferando
Vociferando

En ocasiones llego a casa con la ropa perdida después de la jornada laboral. Y no es por mi trabajo, que está en una impoluta oficina y no en un taller mecánico lleno de grasa. No. Lo que ocurre es que a veces, cuando salgo tarde, abordo un taxi, y hay veces que en las radios que suelen llevar sintonizadas en estos vehículos salen algunas gentes vociferantes que no paran de proferir toda clase de insultos, calumnias e injurias, generalmente siempre contra el mismo. Y claro, ahí contemplo con impotencia que la ropa se me empieza a cubrir con escupitajos y otras suciedades, y al final de la carrera dan ganas de sacar el paraguas para protegerse, aunque quede raro y pueda suponerle una multa al taxista. Y es que por supuesto que se puede criticar, pero, ¿no lo podrían hacer sin convertir sus bocas en órganos excretores? Sobre cuestiones similares reflexionaba este viernes Gregorio Peces-Barba en un interesante artículo al que no creo que le hagan caso esas voces de esas radios, que por cierto habrán ido a caros colegios de pago donde -es un suponer- les deberían haber enseñado algo de educación y respeto al prójimo, dentro de la discrepancia. No gano para detergente.