Generaciones futuras

El Gran Atasco
El Gran Atasco

No sé cuántos gases expulsa un coche en el trayecto de casa al trabajo y del trabajo a casa. Pero sí calculo que un utilitario debe de pesar como unos 1.500 kilos frente a los 75 kilos de media del ocupante que suele transportar. Y venga litros y litros de combustible que el vehículo se merienda y excreta en forma de miles de partículas que están contaminando gravemente el aire que todos respiramos. Cuando accedo al centro de la ciudad cada mañana a bordo de mi autobús de la EMT solo veo, en los carriles aledaños, coches ocupados por una persona: el conductor, y punto pelota. Así enormes colas de vehículos monoocupados; es raro ver un coche en el que haya más de un paisano. A veces pienso que algún día nos quedaremos todos atrapados en la combustión permanente y sin poder movernos un centímetro, y eso me recuerda una obra que vi hace años en la sala teatral Kubik Fabrik, El Gran Atasco, que tal vez pueda convertirse en una premonición de lo que está por venir. Miles de litros de combustible, cantidades incalculables de polución en el ambiente, todo para mover un cuerpo de 70 kilos a bordo de un coche de tonelada y media. ¿Tiene sentido este mundo? Algunos colectivos -en España, la Fundación Savia– están defendido ya la creación de un Defensor de Generaciones Futuras, una figura que vele por el mundo que le vamos a dejar a los que están por venir, a los que deberíamos legar algo más que una inmensa nube de humo.

Algo va mal

¿Futuro?
¿Futuro?

«Algo va mal, agente, y como no tengo clara la responsabilidad ni la identidad del culpable, pues hete aquí que vengo a interponer una denuncia contra todo dios, urbi et orbe. Denuncia contra los que lo envuelven todo en plástico, que estoy harto de bajar todos los días un bolsón de basura lleno de lo susodicho al reciclado que supera con creces los residuos orgánicos: toda una metáfora contemporánea. Denuncia contra los que no hacen nada para evitar que nuestra Europa unida, patrimonio democrático de la humanidad como dijo Lula, haga aguas. Denuncia contra quienes ensucian los mares y producen que los peces que tanto me gustan cada vez estén más llenos de mierda que luego se mete un@ pal cuerpo. Denuncia contra las empresas que no tienen reparos en producir en países que no tienen un mínimo respeto por los derechos humanos y cuyos productos también lo inundan todo. Denuncia contra quienes favorecen en España un sistema dual de educación; al loro con la futura sociedad que se avecina. Denuncia contra lo que hizo que en este país no haya un sentido de lo colectivo para tantas cosas. Denuncia contra quienes llenan de humo el aire de mi ciudad. Denuncia contra quienes con sus decisiones están recortando el futuro. No espero respuestas, agente, tan loco no estoy; me limito a gritar mis denuncias y, escuche, qué a gusto me he quedado.»

Coleópteros perforadores

Bellota perforada
Bellota perforada

«El Ministerio de Medio Ambiente ha editado el manual Los coleópteros perforadores de los frutos y encinas, robles, castaños y avellanos: biología, daños y tratamientos. Los coleópteros del género Curculio (gorgojos de las bellotas y castañas o diablos de la avellana) son los principales consumidores de semillas de las Fagáceas, una familia de árboles que incluye especies como robles, encinas, castaños o avellanos. Esta publicación brinda información sobre la biología de estos insectos y su relación con los árboles que ataca. De esta forma se pueden estimar los daños producidos y diseñar medidas eficaces de control. El libro tiene dos partes: la primera de ellas está dedicada a la biología y ecología de los coleópteros del género Curculio y explica las especies en la Península Ibérica y Baleares, la morfología, el ciclo vital, la fase adulta, la puesta de huevos, la fase larvaria, la salida de la larva de la semilla, las interacciones con las plantas o las interacciones de los gorgojos con otros animales. La segunda parte analiza la estimación de pérdidas provocadas por estos insectos y los métodos de lucha, profundizando en los métodos químicos, los de intercepción directa, la lucha biológica, los himenópteros parásitos o la depredación por grandes herbívoros.» ¿No es fascinante? ¿Algún parecido con la vida humana?