Memoria contra el horror

Memoria
Memoria

Se aproxima un año más el 27 de enero, declarado por el Gobierno de España, siguiendo lo acordado en la la Asamblea General de las Naciones Unidas, como Día Oficial de la Memoria del Holocausto y Prevención de los Crímenes contra la Humanidad. Jornada de repudio contra cualquier genocidio y crímenes contra la humanidad que se puedan producir. Jornada también de rechazo a toda negación del holocausto como hecho histórico. El holocausto, o shoah, fue la culminación pavorosa de siglos de persecución contra los judíos, cuya presencia en la Península Ibérica había sido tan importante en nuestra historia. El holocausto promovido por el régimen nazi se llevó por delante la vida de seis millones de judíos, pero represalió con igual crudeza a otras minorías como gitanos, homosexuales o lesbianas. Por muchos de nosotr@s, los españoles de hoy, aunque no lo sepamos, corre sangre de los judíos de ayer: de que no nos olvidemos de este legado se encargan instituciones como Casa Sefarad, que, por cierto, acaba de estrenar unas nuevas instalaciones en plena calle Mayor de Madrid que bien merecen una visita para todos los amantes de la cultura sefardita, que a fuer de ser expulsada de España se convirtió en universal.

Muro de oprobio

Guerra Civil
Guerra Civil

El Ministerio de Cultura ha lanzado el Portal de Víctimas de la Guerra Civil y Represaliados del Franquismo, «un auténtico Memorial virtual que recogerá los nombres y datos personales de todos aquellos que sufrieron las consecuencias de la Guerra Civil española y la conculcación de los Derechos Humanos desde 1936 hasta 1977, y cuyas referencias se localizan en documentos conservados en la actualidad en archivos estatales españoles», como explica este departamento. El portal, que en el momento de su presentación abarca datos de alrededor de 750.000 personas represaliadas, se centra en las historias de «quienes padecieron expresiones de violencia personal, represión, depuraciones, injusticias y agravios por motivos políticos, ideológicos, religiosos o de otra índole, tanto de los que no eran afines al Movimiento Nacional, como de quienes tampoco lo eran con el Gobierno republicano legalmente constituido». Con la difusión de esta información, «el Ministerio de Cultura prosigue con el desarrollo y aplicación de la Ley de Memoria Histórica que, además de crear el Centro Documental de la Memoria Histórica, establece la necesidad de poner en marcha políticas públicas dirigidas al conocimiento de nuestra historia y al fomento de la memoria democrática. La iniciativa constituye también una invitación a la colaboración con todas aquellas instituciones públicas y privadas interesadas e implicadas en la recuperación de la Memoria Histórica y la reparación a las víctimas y a sus familiares». La única pega que le pongo a este portal es que sea demasiado estático y que carezca de algunas herramientas más potentes de interactuación en la era del 2.0, auque supongo que todo se andará.

Manufacturas Iberia

¿Impunidad? No, gracias
¡No a la impunidad!

No se sabe a qué siglo se remonta en esta piel de toro la fabricación de mantas, velos y otros telajes encargados de tapar vergüenzas de nuestra historia, mas es sin duda una manufactura con mucha tradición en la península. Quienes gobernaban nuestro ser colectivo -por sus malas obras les podéis conocer- tejieron gruesos paños para disimular el pasado árabe, morisco y judío de España, por citar simplemente algunos ejemplos. En etapas más recientes, la historia de la dictadura de Franco se cubrió con tupidos mantones, que el tiempo ha ido deshilachando, dejando sus horrendas vergüenzas al descubierto, por más que algunos ahora se pongan muy nerviosos y corran presurosos a intentar componer algunos remiendos. Parece que no se quieren enterar de que ha llegado el momento de sacudir el manto de ignominia que todavía llena de dolor a muchos compatriotas, que simplemente le piden a la justicia una reparación y poder abordar con naturalidad la historia de una dictadura cruel, desalmada y sangrienta, que truncó los sueños de libertad y progreso de millones de personas de este país, y que -por mencionar un caso cercano- represalió salvajemente a la familia materna de mi hija Estrella, «porque pensaban distinto», como mi niña ya sabe. De todo esto se está hablando, hasta el 22 de abril, en la Concentración permanente por la justicia universal. Investigar el franquismo no es delito, que se desarrolla de 10:00 a 20:00 horas en la Escuela de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense de Madrid  (San Bernardo, 49). ¡Fuera mantas, fuera telarañas!