Altamira

Bisonte
Bisonte de Altamira

El camino evolutivo del ser humano es un no retorno desde el árbol a la tierra, desde la caverna al mundo exterior. Descendimos de las ramas, hace millones de años, en África; salimos de las grutas que pintaban nuestros ancestros hace otros miles de años en el norte de España y en otros tantos lugares. Son noticia estos días las cuevas de Altamira, pintadas en el Paleolítico Superior, ahora que se plantea la posibilidad de que unos pocos afortunados puedan volver a ver una de las grutas que habitamos, cerradas a cal y canto durante los últimos tiempos para preservarlas de cara a futuras generaciones. Es una decisión polémica, no obstante, porque está en juego la conservación de un bien tan preciado y el ser humano ya sabemos que exhala unas partículas destructivas. De ella sólo se podían ver algunas reproducciones, una in situ allá en su museo de Santillana del Mar; otra aquí en Madrid, en el jardín de Museo Arqueológico Nacional. Volver a las tinieblas y deslumbrarse de golpe con los trazos y las formas de la fauna prehistórica, retornar al genio creativo del ser humano que nos permitió avanzar, aunque todavía pervivan gentes que parece que no se hayan bajado del árbol.

Delito y exilio

Portada de "Exile"
Portada de "Exile"

Huyendo del fisco británico, y quizá cometiendo por ello un delito (o no), los miembros de The Rolling Stones recalaron en 1971 en el sur de Francia (qué mal gusto ;-)), en donde compusieron una de sus obras maestras, el disco doble Exile on Main St., del que se cumplen casi 40 años. Precisamente por ello, esta legendaria banda experta en generar abundantes montones de libras ha lanzado una interesante reedición para sus seguidores, que hoy sale a la venta en España. La estancia en aquella mansión engendró esta gran creación rockera, que contiene perlas como Tumbling Dice o Happy, junto con hermosas melodías como Sweet Virginia o Shine a Light. En su momento, declararon no sentirse demasiado satisfechos con esta obra (Mick Jagger: «No es uno de mis álbumes favoritos, aunque pienso que tiene algo especial. No estoy seguro de que las canciones sean de muy buena calidad, pero en conjunto es un trabajo hermoso»; According to the Rolling Stones. Barcelona: Planeta, 2003). El disco, de hecho, tuvo una mala acogida también por la crítica y sin embargo casi de manera inmediata gozó de una gran aceptación popular. Lo caracteriza la amalgama, variedad y riqueza de sus temas, que compusieron en un estado de gran frenesí, poseídos por el sexo, las drogas y el rock and roll; «se socializaba bastante», admite Mick Jagger cuando rememora aquellos lejanos meses en la hacienda gala. Ahora, con sus cuerpos más cuarteados, llega de nuevo a los estantes el disco original, remasterizado, al que se incorporan algunas nuevas versiones y temas recuperados de descartes que conservaban en algún cajón. Los interesad@s deberán pasar por caja y pagar el IVA correspondiente, claro, aunque en 1971 los impuestos no les gustaran mucho a sus satánicas majestades. Siempre han tenido fama de ser más agarrados que un chotis, también hay que decirlo. ¡Grandes Stones!

Teatro con mayúsculas

Rosa Díaz y el abuelo
Rosa y el abuelo

Anteayer en una biblioteca pública en Madrid, hoy en Granada, a final de la semana en Sevilla… El camino no se detiene, y es gran mérito el de muchos humildes cómicos que van obsequiándonos con su arte por distintos rincones de España. Les hablo de una compañía de títeres granadina, La Rous, de Rosa Díaz, que ha tenido el valor, por lo inusual del tema, de poner en escena una función denominada La Casa del Abuelo, que aborda nada más y nada menos uno de los temás tabú de nuestro tiempo: la muerte, cuya complejidad se multiplica teniendo en cuenta que se la explican a los niños. Rosa se planteó esta obra a raíz del fallecimiento de su propio padre y de las preguntas que su hija le hacía al respecto, porque «dicen que los que se van sobreviven gracias al recuerdo que pervive de ellos, en quienes les amaron». Rosa -acompañada únicamente en la escena por una técnica de luz y sonido, Maite Campos- se plantea esta obra con una sensibilidad, una originalidad y unas gotas de humor que la convierten en una función inolvidable, tanto para los niños como para los mayores que les acompañan. Es, sin duda, un gran espectáculo titiritero que anda recorriendo muchos puntos de España; no duden en ir a verlo si visita su lugar de residencia, y -si no- échenle un vistazo a la grabación en vídeo que tienen en su página web. La Casa del Abuelo fue premiada con el FETEN (Feria Europea de Teatro para Niños) 2009,  un galardón que concede el Ayuntamiento de Gijón, una de las ferias de teatro para la infancia más destacada del ámbito nacional y en una de las más relevantes de Europa. Para todos los que consideran que los títeres son un género menor respecto al teatro de adultos, les aconsejo que vean esta función: es teatro con mayúsculas.