Defensa del buen periodismo

"Primera plana"
"Primera plana"

La crisis golpea con especial crudeza a los medios de comunicación, y muy especialmente a la prensa escrita. En el caso de los periódicos, su delicada situación económica se complica por un replanteamiento del modelo de negocio que se necesita para sobrevivir, a cuenta de la revolución que ha supuesto Internet. ¿Seguirán existiendo periódicos en papel dentro de unos pocos lustros? ¿Cómo serán los medios que consultarán nuestros nietos? Es un interrogante. Pero lo que siempre serán necesarios serán periodistas que separen el grano de la paja, que nos desbrocen la actualidad entre los ramajes de la jungla, que filtren y contrasten la información, que respeten unos mínimos códigos éticos y profesionales; que nos ofrezcan un producto de calidad. Que hagan, en suma, buen periodismo y combatan el rumor, la crispación y el insulto que tanto se estilan. Profesionales, a la postre, que sean humildes y pequeños historiadores de lo cotidiano, como gustaba de decir un viejo compañero de este digno oficio. Sobre estas cuestiones reflexionaba este jueves, en El País, José Luis Barbería, que firmaba un interesante artículo, Elogio del periodista. De lo contrario, la comunicación en la aldea global se irá pareciendo cada vez más a un gallinero lleno de gritos y voces, de un ruido ensordecedor para nuestros nietos.

Miradas premonitorias

Maruja Mallo y Josefina Carabias, con el cuadro "Antro de fósiles"
Mallo y Carabias

La obra, la voz y la mirada de las mujeres es siempre premonitoria, es siempre sabia y certera por más que haya sido silenciada durante tantos siglos. Pensaba en este asunto mientras reparaba en una foto que se exhibe en la exposición retrospectiva que la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando dedica hasta principios de abril en su sede de Madrid a la genial pintora surrealista Maruja Mallo (Viveiro -Lugo-, 1902; Madrid, 1995). Aparecen en la mencionada instantánea Maruja Mallo y la periodista Josefina Carabias -una de las pioneras de este oficio- (Arenas de San Pedro -Ávila-, 1908; Madrid, 1980). Las han retratado a ambas, Mallo y Carabias, asomadas a un cuadro de la primera, Antro de fósiles (1930), como si estuvieran apostadas en la barrera de un coso taurino. Pero apostadas también sobre el destino atroz que vendría después: la Guerra Civil que dejó convertida España en un lúgubre solar, truncando las esperanzas de modernización y progreso que encarnó la Segunda República y que simbolizan figuras como Mallo y Carabias, mujeres adelantadas a su tiempo, mujeres a años luz de los fósiles que vendrían luego.