Pequeña alegría

Anchoa & Rev¡lla
Anchoa & Rev¡lla

Arranca la semana con una pequeña alegría. ¿La economía?, lo habitual. ¿La política?, lo habitual. ¿Egipto?, lo habitual. ¿Contaminación en Madrid?, subiendo… No, la pequeña alegría viene del Cantábrico. Es una noticia de El Diario Montañes de hoy lunes: “Las conserveras ponen a la venta las primeras anchoas del Cantábrico después de cinco años”. “Primero fue la alegría de saber que volvía a haber bocartes del Cantábrico. Que los barcos que se echaron a la mar en los primeros meses de 2010 conseguían en abril y mayo una buena captura después de casi cinco años en dique seco. De una parte de aquella pesca ya se ha dado buena cuenta, pero aún queda lo que se compró para conserva. Los bocartes de primavera se metieron en el barril y se dejaron madurar. Hace sólo unas semanas que esas barricas se abrieron y esas anchoas se enlataron o embotaron. Ahora toca lo mejor: comérselas.” Con el caladero cerrado desde 2005, toda la pesca que se había transformado en Cantabria desde entonces se traía de Croacia o Marruecos. ¿Se enrollará el presidente Revilla y nos mandará una lata?