PPG

Gorrión
Gorrión

PPG, siglas del Partido Pro Gorrión, de inminente aparición. Cuentan los medios de comunicación que los especialistas y amantes de estas avecillas están/estamos en alerta ante la caída de su población, de la que culpan a la competencia de otras especies -como las palomas y las cotorras- y a la excesiva limpieza de las calles, que elimina su magro sustento. Su censo es, todavía, muy elevado (hay 160 millones de ejemplares de gorrión común en España), pero su población ha bajado un 5% al año entre 2002 y 2008 (en tres comunidades se ha contabilizado una pérdida anual de 400.000 ejemplares). La situación es análoga a la que se viven en otros países: en Londres, por ejemplo, la especie roza el peligro de extinción después de que haya perdido más del 70% de su población desde 1970, relatan los periódicos. Así pues, ¡salvemos al gorrión! Que alguien haga algo y constituya ya el PPG: no privemos a nuestros hij@s del placer de ver a estos delicados animalitos bricando en los parques con su característico estilo, persiguiendo una miga de pan o una cáscara de pipa de calabaza; ellas todas pardas, ellos con la garganta negra.

La difícil sencillez

Manos de Delibes
Manos de Delibes

«Yo siempre he dicho que soy un hombre sencillo que escribe sencillamente», decía el autor. Se ha ido Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010), uno de los grandes de la literatura española, creador de novelas y de personajes imborrables (cómo olvidar al Azarías de Los Santos Inocentes, llevada al cine por Mario Camus, con su «milana bonita»). Quienes glosan su figura y su obra suelen destacar un rasgo de su creación literaria -aparte de coincidir en muchas de las virtudes que acompañaban al novelista y a la persona-, que comparte también cualquiera de sus lectores: la sencillez de la prosa de Miguel Delibes. La difícil sencillez, agrego yo, que al final resulta lo más complicado de conseguir para quien se dedica al oficio de las letras. La complejidad de escribir con sujeto, verbo y predicado, sin artificios, y pretendiendo dar respuesta, o no, a alguno de los grandes interrogantes que nos acompañan desde que venimos a este mundo: el sentido de la vida, la muerte, el sexo, el misterio del amor.

Seis años

Monumento de Atocha
Atocha

Múltiples actos honran hoy en Atocha, El Pozo, Santa Eugenia y varias instituciones oficiales la memoria de las víctimas de los terribles atentados del 11-M en Madrid. Se cumplen seis años ya de aquella execrable masacre, obra del terrorismo islamista fanático y enloquecido, que segó la vida de 192 personas. Esta gran, extraordinaria, metrópoli aún sangra por la herida cuando regresan aquellos recuerdos. El mejor homenaje a las víctimas es la unidad de tod@s para que barbaries semejantes no vuelvan a repetirse jamás, y el recuerdo perenne a todas y cada una de ellas. Fueron jornadas terribles, sí. Pero tras la sangrienta barbarie vinieron también, inmediatamente, como un resorte, la solidaridad ciudadana, el compromiso, las ganas de salir adelante de esta ciudad; las únicas cosas positivas con las que se puede quedar uno cuando evoca aquella carnicería. Porque también vinieron otras cuestiones para olvidar, como la mentira.