Brama la caverna

Bibiana Aído
Bibiana Aído

Escucho las tertulias nocturnas que perpetran algunos medios; cada uno tiene sus depravaciones y mortificaciones. Y oigo que brama la caverna contra la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, que este miércoles por la mañana, en unas jornadas del PSOE en el Senado sobre Universidad e Igualdad, apuntó la idea de que la tradición intelectual feminista pueda tener una mayor presencia en la formación universitaria, para reivindicar así un mayor protagonismo de los estudios de igualdad en las aulas; qué osadía más condenable. Es curioso que todas las iniciativas de este Ministerio reciban una descalificación inmediata y feroz por parte de la derecha sociológica (quizá pueda un@ consolarse con el cervantino ladran, luego cabalgamos). La ignorancia es muy atrevida, y cuando se reviste de la intolerancia derechista que exhiben algunos llega a ser un engrudo demasiado estomagante. Son los mismos que se olvidan de que no fue hasta hace sólo un siglo -marzo de 1910- cuando se autorizó el acceso sin restricciones de las españolas a la universidad; o sea, al conocimiento superior; ¿lo sabían? Es la misma caverna que, por cierto, no abre la boca -por citar otra cuestión de actualidad- ante las reiteradas y constantes denuncias de abusos sexuales a niños que se vienen sucediendo en estos días en instituciones religiosas. Esto último sí que es una vergüenza absoluta sin paliativos que merece una condena eterna por los siglos de los siglos amén. ¡Digan algo!

PPG

Gorrión
Gorrión

PPG, siglas del Partido Pro Gorrión, de inminente aparición. Cuentan los medios de comunicación que los especialistas y amantes de estas avecillas están/estamos en alerta ante la caída de su población, de la que culpan a la competencia de otras especies -como las palomas y las cotorras- y a la excesiva limpieza de las calles, que elimina su magro sustento. Su censo es, todavía, muy elevado (hay 160 millones de ejemplares de gorrión común en España), pero su población ha bajado un 5% al año entre 2002 y 2008 (en tres comunidades se ha contabilizado una pérdida anual de 400.000 ejemplares). La situación es análoga a la que se viven en otros países: en Londres, por ejemplo, la especie roza el peligro de extinción después de que haya perdido más del 70% de su población desde 1970, relatan los periódicos. Así pues, ¡salvemos al gorrión! Que alguien haga algo y constituya ya el PPG: no privemos a nuestros hij@s del placer de ver a estos delicados animalitos bricando en los parques con su característico estilo, persiguiendo una miga de pan o una cáscara de pipa de calabaza; ellas todas pardas, ellos con la garganta negra.

La difícil sencillez

Manos de Delibes
Manos de Delibes

«Yo siempre he dicho que soy un hombre sencillo que escribe sencillamente», decía el autor. Se ha ido Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010), uno de los grandes de la literatura española, creador de novelas y de personajes imborrables (cómo olvidar al Azarías de Los Santos Inocentes, llevada al cine por Mario Camus, con su «milana bonita»). Quienes glosan su figura y su obra suelen destacar un rasgo de su creación literaria -aparte de coincidir en muchas de las virtudes que acompañaban al novelista y a la persona-, que comparte también cualquiera de sus lectores: la sencillez de la prosa de Miguel Delibes. La difícil sencillez, agrego yo, que al final resulta lo más complicado de conseguir para quien se dedica al oficio de las letras. La complejidad de escribir con sujeto, verbo y predicado, sin artificios, y pretendiendo dar respuesta, o no, a alguno de los grandes interrogantes que nos acompañan desde que venimos a este mundo: el sentido de la vida, la muerte, el sexo, el misterio del amor.